
Crisis de basura en Tula
La basura se convierte en un gran problema por falta de infraestructura adecuada para su depósito final y cuando no se tiene una cultura para separar los residuos orgánicos e inorgánicos pero también puede ser un negocio muy lucrativo a través de la práctica del reciclaje.
De acuerdo al Diagnostico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2026 elaborado por SEMARNAT. Actualmente Mexico produce más basura que hace dos décadas. En 20 años la generación de residuos sólidos creció un 47%. De 95 mil toneladas que se generaban diariamente en 2006 ahora se generan casi 140 mil. En promedio cada mexicano genera casi 2 kilos de basura diariamente.
Por medio de la recolección de residuos como plástico, cartón y metales se pueden generar ganancias millonarias y frenar el impacto ambiental transformando los residuos en un recurso valioso.
Las entidades que más basura generan son Estado de Mexico con más de 19,000 toneladas diarias y la Ciudad de Mexico con cerca de 14,964 toneladas al día. Hidalgo produce 1,800 toneladas de residuos al día, de los cuales solo recicla entre el 1% y 2% por ciento.
La región Tula- Tepeji produce entre 350 y 500 toneladas diarias. El 11 de octubre de 2024 durante la conferencia la mañanera del pueblo la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un proyecto de economía circular para Tula, que consistía en construir dos plantas de reciclaje –una de residuos orgánicos y otra de residuos de construcción- en un predio de 700 hectáreas donde el ex presidente Felipe Calderón pretendía construir la refinería Bicentenario.

Esto con el fin de aprovechar los desechos sólidos en energía y fertilizantes de origen orgánico. Sin embargo, este proyecto no se llevó a cabo ante las protestas de ciudadanos y grupos ambientalistas. El Proyecto de Economía Circular propuesto por la Presidenta Claudia Sheinbaum y que fue rechazado por la población mediante una consulta ciudadana realizada a fines de 2025 proponía la construcción de un parque industrial de economía circular; “con plantas de separación de residuos mediante tecnología de conversión de residuos orgánicos en carbón vegetal”.
En su momento el hecho fue considerado un triunfo de la ciudadanía, no obstante las autoridades del gobierno del estado de hidalgo no han dejado de insistir en que se perdió una oportunidad de desarrollo económico para la región.
Según un estudio reciente titulado Diagnostico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2026 de SEMARNAT de los 2,478 municipios que integran el territorio nacional, solo existen 52 rellenos sanitarios que operan de manera adecuada, 39 plantas de selección y 14 plantas de composta en todo el país.

Lo cual quiere decir que se está desaprovechando la reutilización de la basura. De toda la basura que se genera diariamente 40.15% son residuos orgánicos, 36.26% residuos potencialmente reciclables y un 23.59% residuos difíciles de aprovechar como basura electrónica, residuos textiles, llantas de autos y plásticos en general.
Con este estudio la SEMARNAT propone impulsar la reutilización de la basura al máximo. Cambiar la estrategia de recolectar, trasladar y enterrar los residuos por plantas de reciclaje, porque enterrar la basura implica contaminar el suelo y los reservorios de agua dulce.
Actualmente Tula enfrenta un grave problema ambiental por el colapso del relleno sanitario que dejo de operar en marzo pasado. Desde entonces el servicio no se ha restablecido de manera regular y la basura se acumula en cada esquina de la Ciudad generando mal aspecto y contaminación ambiental.

Si el problema no se soluciona antes de iniciar la próxima temporada de lluvias los drenajes van a colapsar generando más molestias a la ciudadanía. Los tulenses también deberían ser más conscientes de no tirar su basura en la calle, sino esperar a que pase el carro recolector. Luego se quejan de que los perros la riegan por todos lados, que produce mal aspecto, que crea fauna nociva, malos olores, problemas de salud, etc.
Ya que la zona centro de Tula es básicamente una zona comercial los locatarios deberían recomendar a sus empleados a no tirar basura en las esquinas, sino esperar a que pase el carro recolector y formarse si es necesario, como se hace en otras ciudades más civilizadas.
He visto a personas que tiran basura en la calle desde sus autos. Otro día vi como una mujer estando el carro de la basura la arrojó al suelo, después se fue tranquilamente. Los vendedores ambulantes barren el lugar a donde instalan sus puestos y luego arrojan la basura hacia la coladera del drenaje público.
Es hora de que el municipio sancione a quien tire basura en la calle. Para eso están las cámaras de vigilancia. No tirar basura en la calle es una forma de mostrar educación y respeto hacia los demás.

En todo Tula veo el mismo problema en el centro de la ciudad, en la colonia El Huerto, La Unidad Habitacional PEMEX, barrios populares como La Malinche, la colonia 16 de Enero, Barrio Alto. Tirar la basura en la calle ya es una costumbre generalizada entre los habitantes de Tula.
El Municipio mínimo debería invertir en poner botes de basura en lugares estratégicos y empezar a sancionar a quien arroja basura en la calle. Hacer campañas de concientización entre la gente, educarla a poner la basura en su lugar.
Tula puede explotar el turismo nacional e internacional ya que cuenta con una zona arqueológica importante, pero con las calles llenas de basura ¿quién va a caminar por el centro, comer en algún restaurante, refrescarse en una nevería u hospedarse un día?
El problema es de todos y los ciudadanos también deberían de cooperar con las autoridades municipales y con el servicio recolector de basura.
