México, en la cima de la primera fase del Mundial; va contra Ecuador
La fase de grupos del Mundial 2026, el primero en contar con la participación de 48 selecciones, llegó ayer a su fin y es histórica para México, pues el Tricolor es el único equipo que cerró esta ronda de manera perfecta; es decir, con tres victorias y sin recibir gol
Argentina y Francia también concluyeron con 9 unidades; sin embargo, el campeón y el submonarca vigentes recibieron goles en contra. Los albicelestes aceptaron uno y los franceses, dos.
A partir de este domingo comienza la segunda parte del torneo y se confirma que los mexicanos tendrán como rival a Ecuador, un plantel que ha tenido un recorrido de altibajos en este torneo al avanzar como tercer lugar del Grupo E, pero el cual aún no despliega todo su potencial tras haber sorprendido como segundo de las eliminatorias de la Conmebol.
El conjunto sudamericano representa cierto grado de complejidad para el pase a los octavos de final; sin embargo, el equipo dirigido por Javier Aguirre tendrá como ventaja el respaldo de su afición tras haber conseguido el liderato del Grupo A de manera invicta y, de esta manera, tener la localía del duelo del martes en el estadio Azteca.
La eliminación temprana de Uruguay tras caer frente a España dejó a Ecuador como la selección con mayores probabilidades entre las 495 combinaciones del sistema de FIFA para pelear ante México el pase a octavos de final. En el panorama aún aparecía Escocia e incluso Senegal como posibles adversarios de México, pero la victoria por 2-1 de Croacia ante Ghana selló el enfrentamiento entre sudamericanos y mexicanos.
“Tenemos rival definido. Nos mediremos en dieciseisavos de final a Ecuador para buscar el siguiente paso en nuestra casa. Somos México y nos vemos el martes para dejarlo todo en la cancha”, publicó la selección en su cuenta de Instagram tras hacerse oficial el duelo.
En el historial de encuentros entre ambos, México se ha impuesto 15 veces –entre ellas la semifinal de la Copa América 1993 y en la fase de grupos del Mundial 2002–, mientras Ecuador ha ganado cuatro y han firmado ocho empates.
Para México, el boleto a los octavos de final tiene un valor simbólico que le permitiría conservar la conexión que ha restablecido como anfitrión del torneo con la afición, la cual ha celebrado de manera masiva en las calles de la capital los triunfos sobre Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa en la fase de grupos.
Asimismo, la victoria sobre los ecuatorianos mantendría vivo el anhelo de alcanzar los cuartos de final, una instancia a la que no ha llegado desde la última vez que fue sede del Mundial en 1986.
Camino de altibajos
Aunque los sudamericanos sufrieron para clasificar a los dieciseisavos de final, cerraron la fase de grupos con un resultado que
levantó su ánimo al superar a Alemania, uno de los grandes históricos del futbol, para avanzar como uno de los ocho mejores
terceros lugares.
Ecuador despertó expectativas al clasificar al Mundial como segundo en las eliminatorias de Conmebol, donde sólo quedó por
detrás de Argentina y superó a Brasil, consideradas como potencias del futbol internacional. Sin embargo, su paso en este Mundial no ha sido tan brillante como se esperaba.
Primero, se vio sorprendido por Costa de Marfil tras caer por 1-0; después, apenas logró un empate sin goles frente a Curazao,
un país que con tan sólo 185 mil habitantes disputó su primer Mundial.
Con esos resultados, llegó al cierre de la fase de grupos con la obligación de vencer a Alemania. El encuentro contra
la Mannschaft se resume como una hazaña en la cual el orgullo de los ecuatorianos resurgió para reponerse tras recibir un gol
tempranero en contra y después salir con una victoria de 2-1 que desató una ola “amarilla” de celebraciones.
Más allá del triunfo histórico para los ecuatorianos, el resultado ante Alemania les permitió asegurar la clasificación a la segunda
instancia del torneo con cuatro unidades, dos menos que los alemanes, que fueron líderes, y que los marfileños.
Pacho y Caicedo, líderes de los sudamericanos
En una radiografía puntual de la selección de Ecuador, destacan elementos que han conseguido el éxito en canchas europeas
como el defensa William Pacho, bicampeón de la Champions League con el Paris Saint-Germain, y Moisés Caicedo,
mediocampista del Chelsea de Inglaterra.
Además, entre sus filas tiene a jugadores que conocen la liga mexicana, como el goleador Enner Valencia, quien se ha convertido
en un elemento clave del Pachuca, y Pedro Vite, el cual ha tenido un buen desempeño con los Pumas.
El técnico argentino Sebastián Beccacece se ha encargado del timón de los ecuatorianos en los últimos dos años. Aunque consiguió el boleto al Mundial con una posición distinguida en la eliminatoria sudamericana, ha sufrido para crear un vínculo con la afición.
Sin una carrera como futbolista profesional, Beccacece buscó oportunidades como entrenador en categorías juveniles, hasta
que dio un salto en 2003 como asistente de Jorge Sampaoli en la liga de Chile.
Casi 13 años después, la Universidad de Chile le confió la dirección técnica del equipo. Desde entonces, transitó por el torneo argentino y de España hasta firmar con la selección sudamericana.
El desafortunado inicio de los ecuatorianos en el Mundial desató críticas hacia su persona, pero con la victoria sobre los
alemanes, la afición comenzó a respaldarlo y reconocer su desempeño.
Beccacece tiene el reto con Ecuador de dar un nuevo salto en el desarrollo futbolístico del país, el cual ha crecido de manera
inesperada en las últimas dos décadas.
En los cinco Mundiales que han disputado desde Corea-Japón 2002, su mayor logro fue llegar a los octavos de final en Alemania 2006. Hoy, 20 años después, pretenden superar ese techo. México, el obstáculo.
