En México, el maltrato animal es un problema que genera preocupación social y demanda acciones de prevención desde distintos ámbitos.
Y es que en las últimas semanas, varios casos de violencia contra los animales han sido reportados en México, generando indignación en redes sociales y entre la población.
Uno de los incidentes más recientes ocurrió en Saltillo, Coahuila, donde un video mostró a unperro llamado Rocky siendo arrastrado por una camioneta y posteriormente atropellado en varias ocasiones. El hecho fue denunciado por la organización Dignidad Animal A.C. y provocó una movilización ciudadana, así como la intervención de la Fiscalía estatal, que abrió una investigación y detuvo a los presuntos responsables.
Por otro lado, en la Ciudad de México, la muerte de una perrita llamada Coco, ocurrida en un spa canino de la colonia Roma, también causó conmoción.
Cámaras de seguridad captaron el momento en que un empleado manipuló de manera agresiva al animal durante un servicio de baño, lo que derivó en su fallecimiento. Las autoridades aseguraron el establecimiento y abrieron una carpeta de investigación para determinar la responsabilidad penal.
Ante estos hecho organizaciones civiles, autoridades y especialistas destacan la importancia de sensibilizar a la población sobre el bienestar de los animales, así como de fortalecer la aplicación de leyes que sancionan conductas violentas contra ellos.
Es por ello que diferentes estados del país han comenzado a dar difusión al “violentometro animal” una escala que reproduce otros tipos de violentometros pero enfocado a saber cuáles son los niveles y tipos de maltrato que reciben los animales.
Este violentometro busca crear conciencia sobre los tipos de violencia que pueden llegar a sufrir los animales para denunciar si conocemos algún caso.
Violentómetro Animal: estos son los 3 niveles de maltrato
NIVEL AMARILLO: omisión de cuidados
Acciones que parecen inofensivas, pero afectan su bienestar:

– No mantener limpio su espacio o su cuerpo
– Dejarlo vagar solo o sin identificación
– Negarle atención médica oportuna
– Omitir vacunas, desparasitación o esterilización
– Negarle paseos, juego o interacción social
– Mantenerlo en aislamiento constante
NIVEL NARANJA: maltrato
Acciones que ya constituyen un abuso claro:
– Golpearlo o mantenerlo atado sin movilidad
– Alimentarlo de forma inadecuada o insuficiente

– Dejarlo en azoteas, balcones o escaleras sin seguridad
– Difundir imágenes de violencia contra él (agravante del delito)
– Omitir tratamiento médico pese a una enfermedad
NIVEL ROJO: crueldad
Conductas graves que deben denunciarse de inmediato:
– Quitarle la vida por acción u omisión
– Envenenarlo
– Abusar sexualmente de él (zoofilia)
– Fomentar la violencia u organizar peleas (delito federal)
– Abandonarlo en espacios cerrados sin ventilación

– Negarle atención médica ante una enfermedad crónica
– Realizarle cirugías estéticas innecesarias (como corte de orejas o cola)
– Privarlo de alimento o agua por tiempo prolongado
Cuáles son las penas por ejercer maltrato animal en México
Las penas por ejercer maltrato animal en México varían según el estado y la gravedad del acto.
De acuerdo con información reciente, las sanciones pueden incluir multas económicas que alcanzan hasta 1,759,000 pesos y hasta seis años de cárcel, según el Código Reglamentario Municipal de Puebla.
El castigo se determina conforme al nivel de violencia y la conducta específica:
– Nivel 1: Faltas administrativas como mantener animales en condiciones insalubres, no alimentarlos adecuadamente o no brindarles atención veterinaria, sancionadas con multas y arrestos administrativos.
– Nivel 2: Crueldad que causa dolor físico o sufrimiento emocional, como golpes, abandono, mutilaciones o explotación, con sanciones más severas.
– Nivel 3: Acciones que buscan o resultan en la muerte del animal, como peleas de perros, envenenamiento o asfixia, que pueden derivar en prisión y multas elevadas.
En otros estados, como Nuevo León, el maltrato animal está tipificado como delito desde 2015 y las penas van de seis meses a cuatro años de prisión.
Sin embargo, las penas suelen ser bajas y, en muchos casos, las personas acusadas pueden evitar la cárcel mediante el pago de una multa, trabajo comunitario o tratamiento psicológico. Además, la ley suele proteger principalmente a animales domésticos y es limitada para casos de especies silvestres.
