Cae CEO mexicano de una casa de cambio en EEUU: convirtió 750 mil dólares del narco en criptomonedas y luego pagó por un asesinato

El director ejecutivo de MoneyFlip LLC convirtió 750,000 dólares del narcotráfico en criptomonedas y luego contrató a agentes federales encubiertos, creyendo que eran sicarios, para asesinar a un empresario mexicano por una deuda impaga. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Marcos Arturo Kleiman Tronllan, director ejecutivo de MoneyFlip LLC, fue arrestado en Miami el pasado jueves 30 de julio de 2026 tras pagar a agentes federales encubiertos para asesinar a un empresario mexicano por una deuda, en un caso que comenzó como una investigación por lavado de dinero y terminó con un cargo federal por homicidio por encargo. El ciudadano mexicano, de 40 años y residente permanente legal en Estados Unidos, llegó a convertir aproximadamente 750,000 dólares en criptomonedas para encubrir ganancias del narcotráfico, según la denuncia presentada ante el Distrito Sur de California. La detención la llevaron a cabo agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional y socios del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional. Kleiman enfrenta una pena máxima de diez años de prisión y una multa de 250,000 dólares por el cargo de asesinato por encargo. La acusación formal corresponde al caso número 26-MJ-4495. El caso lo llevan los fiscales adjuntos Michael Deshong y Christopher Beeler, con contribución de Daniel Casillas.

De casa de cambio a pantalla para el narco: así operaba MoneyFlip

Marcos Arturo Kleiman Tronllan, ciudadano mexicano dueño de una casa de cambio en California, fue arrestado en Miami. (MoneyFlip)

La investigación federal inició con una pesquisa sobre empresas de cambio de divisas que operan en los condados de San Diego e Imperial. Las autoridades identificaron a Kleiman como presunto responsable de operaciones de blanqueo de dinero a través de su empresa de servicios monetarios con licencia, originalmente registrada como MXN Financial LLC y rebautizada como MoneyFlip LLC en 2025. Kleiman, quien anteriormente vivió y trabajó en San Diego antes de establecerse en Miami, operaba el negocio como mayorista internacional de divisas y casa de cambio en el Distrito Sur de California. Según la denuncia, utilizaba esa estructura para realizar transacciones transfronterizas de divisas que eludían los requisitos de reporte establecidos en la Ley de Secreto Bancario. Las ganancias ilícitas provenientes de la venta de drogas eran introducidas al sistema financiero a través de empresas de servicios monetarios ubicadas cerca de la frontera entre Estados Unidos y México. En febrero de 2026, agentes encubiertos de Investigaciones de Seguridad Nacional contactaron a Kleiman y le pidieron convertir dólares en criptomonedas, advirtiéndole de entrada que el dinero venía del narcotráfico. Kleiman no se echó para atrás. “Dime los detalles principales. Necesito saber si… lo que tienes es limpio o sucio. O sea, no me asusto, amigo”, respondió, según los documentos judiciales. Para mantener las comunicaciones fuera de los canales convencionales, Kleiman creó una cuenta de correo electrónico y compartió la contraseña con los agentes. Los mensajes se redactaban y guardaban como borradores sin enviarse, con la intención de reducir rastros digitales. En total, convirtió aproximadamente 750,000 dólares en activos digitales, transferidos a la billetera de un agente federal encubierto. Cobró una comisión del 10%.

El empresario lavaba dinero para el narco convirtiéndolo en criptomonedas. REUTERS/Florence Lo

El giro: de lavar dinero a pagar por un asesinato

Imagen con IA que agentes encubiertos mostraron al empresario para engañarlo sobre el homicidio por encargo. (Departamento de Justicia de EEUU)

Durante las conversaciones sobre las operaciones financieras, Kleiman le preguntó a los agentes encubiertos si podían ayudarle a recuperar una deuda que le debía un empresario mexicano, y a matarlo. Acordó pagar 40,000 dólares por el secuestro y asesinato del hombre. En mayo de 2026, un tercero entregó un primer depósito de 5,000 dólares en efectivo a uno de los agentes en San Diego. A principios de julio, el mismo agente le pidió a Kleiman un segundo anticipo de 5,000 dólares para “reservar a los salvajes” y le advirtió que “pagara o no, la víctima sería abandonada muerta al costado de la carretera”. Kleiman respondió: “Te prepararé esos cinco en dos o tres semanas”. El 28 de julio, los agentes encubiertos mostraron a Kleiman tres fotografías y un video montados para simular que la víctima había sido capturada, torturada y asesinada. Entre ese material había una imagen de una supuesta víctima tendida muerta en un campo, con una manta que cubría el cuerpo con la leyenda “Por ser Rata”. Uno de los agentes le dijo: “Ya mataron al tipo, así que hay que pagarles”. Kleiman respondió: “De acuerdo. Cuenten con ello”. Al día siguiente, 29 de julio, entregó otros 5,000 dólares en efectivo y transfirió aproximadamente 25,000 USDT a una billetera de criptomonedas como pago final por el asesinato. Sumados los dos anticipos previos de 5,000 dólares cada uno, Kleiman completó así el pago total de 40,000 dólares que había acordado por el homicidio. Horas después fue arrestado en Miami. El caso involucró a Investigaciones de Seguridad Nacional, el Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos, la Administración para el Control de Drogas, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, el IRS en su división de Investigación Criminal y la Oficina del Sheriff del Condado Imperial, con apoyo del Departamento de Policía de Brawley. La investigación forma parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional, establecida por la Orden Ejecutiva 14159, que agrupa a agencias federales para combatir cárteles criminales, organizaciones transnacionales y redes de tráfico que operan en territorio estadounidense.

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