Conquistan Alumnas de la UAEH el Top 20 nacional de programación
* Dos equipos femeninos de la UAEH lograron los lugares 13 y 16 durante el certamen internacional de codificación

La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) se adjudicaron las posiciones 13 y 16 a nivel nacional dentro de la primera edición de la Mexican Women Competitive Programming League.

Las universitarias que colocaron a la Autónoma de Hidalgo entre las mejores del país son Karla Margarita Segura Monroy, Dulce Denisse Isidro Torres, Norma Angélica Zerón Espinosa, Ashley Torres Pérez, Nicole Abigail Chow-Flores y Jazmín Virgilio Escamilla, destacadas estudiantes de las licenciaturas en Ciencias Computacionales, Ingeniería en Control Automático y Robótica, así como en Matemáticas Aplicadas.
Mireya Clavel Maqueda, profesora investigadora del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), detalló que este certamen surge con el respaldo del Concurso Internacional Universitario de Programación (ICPC, por sus siglas en inglés), la competencia más prestigiosa del mundo en la materia, con el objetivo estratégico de cerrar la brecha de género en las áreas tecnológicas, donde la presencia femenina global apenas alcanza el 20 por ciento.
Por su parte, Eduardo Cornejo Velázquez, académico del Área de Computación y Electrónica, resaltó que la UAEH fue la única universidad pública hidalguense en adherirse a esta iniciativa. Para ello, el Centro de Investigación en Tecnologías de Información y Sistemas (CITIS) fungió como sede oficial de la jornada, espacio donde las jóvenes midieron su capacidad analítica en la categoría de Licenciatura.
El encuentro latinoamericano convocó a cerca de 80 representaciones, de las cuales 40 correspondieron a instituciones de educación superior de México, tanto públicas como privadas. Durante las pruebas, las competidoras trabajaron de manera colaborativa para analizar códigos y diseñar soluciones eficientes a complejos retos de software.
Más allá de su lugar en la clasificación general, las jóvenes especialistas coincidieron en que la experiencia potenció sus habilidades integrales. La contienda les exigió resiliencia, comunicación asertiva, dominio del idioma inglés y toma de decisiones bajo presión; herramientas que, afirmaron, serán el diferenciador clave para su inserción profesional en el desarrollo de aplicaciones, bases de datos y la optimización de procesos tecnológicos.
