
Dos tripulantes han muerto y otros 11 han tenido que ser rescatados tras el ataque con dron sufrido por el carguero turco Royad Mammadov en aguas del mar Negro. “Se está llevando a cabo una compleja misión de rescate de la tripulación de un buque que se ha hundido en el mar Negro. Once miembros fueron rescatados y se identificó a dos personas fallecidas. Un helicóptero transportó a los heridos para que recibiesen asistencia médica”, informó el Ministerio de Interior de Rumania. Aunque las autoridades rumanas no ofrecieron detalles sobre la presunta autoría o el tipo de ataque, varios medios turcos y rumanos aseguran que se trata de un dron.
En torno a las 11.00 (hora local), la Guardia Costera de Rumania recibió un aviso del Centro de Coordinación Marítima de la ciudad costera de Costanza, al que, a su vez, había llegado la señal de socorro del Royad Mammadov. Según la información que ha trascendido, el impacto de un dron provocó un incendio en el buque y daños de gravedad que terminaron hundiéndolo a unas 30 millas náuticas de la costa rumana.
El buque, operado por la naviera turca Spring Marine, con sede en Estambul, había partido del puerto fluvial ucranio de Izmail, en la desembocadura del Danubio, y transportaba cereales a la ciudad italiana de Rávena, cuando fue alcanzado cerca de aguas territoriales rumanas.
Desde finales de junio, Ucrania y Rusia han incrementado los incidentes en el mar Negro tanto contra infraestructuras portuarias como contra los buques comerciales que tratan con esos puertos, a fin de afectar la situación logística y económica del adversario. De acuerdo con los datos ofrecidos por Kiev y Moscú, se han registrado numerosas incidencias en rutas marítimas comerciales. Al menos 25 de ellas han afectado a buques de bandera turca u operados por navieras turcas, como el Mariam M, que el pasado día 17 fue alcanzado en circunstancias similares cuando navegaba por el canal de Bystroe, que atraviesa la zona ucrania del delta del Danubio. El piloto y el capitán del barco fallecieron debido a un incendio posterior y otros 13 tripulantes resultaron heridos.
En total, se han reportado múltiples bajas entre los marineros en incidentes que han afectado a petroleros, buques cisterna, cargueros y otras embarcaciones en la región, incluidas naves que han quedado a la deriva tras sufrir impactos hasta colisionar con las costas turcas. Las autoridades de Ankara han protestado formalmente ante las partes implicadas y han solicitado el establecimiento de corredores seguros para la navegación comercial.
