
El funcionario federal explicó este 13 de octubre que ambas naciones mantienen acuerdos de colaboración en materia de seguridad marítima, pero aseguró que cualquier operación debe respetar las leyes mexicanas y la soberanía nacional.
García Harfuch fue enfático al señalar que no se ha planteado autorizar ataques estadounidenses en territorio marítimo mexicano, pese a la cooperación que existe entre las autoridades de ambos países.
“No se ha puesto ni siquiera sobre la mesa el hecho de que Estados Unidos haga un ataque en mares mexicanos”, declaró.
El Secretario explicó que sí existen acuerdos para compartir información y dar seguimiento a los patrullajes marítimos, como parte de la colaboración bilateral en seguridad.
Además, informó que el 12 de octubre se anunció una operación coordinada entre la Guardia Costera de Estados Unidos y la Secretaría de Marina (Semar).
De acuerdo con García Harfuch, la colaboración entre las autoridades mexicanas y estadounidenses contempla distintas acciones de coordinación.
Entre ellas destacan:
– Intercambio de información entre las autoridades de ambos países.
– Seguimiento de patrullajes marítimos mediante mecanismos de coordinación.
– Operaciones coordinadas entre la Secretaría de Marina y la Guardia Costera estadounidense.
– Respeto a las leyes mexicanas y a la soberanía nacional.
El funcionario precisó que esta colaboración se mantiene de manera diaria y permanente, bajo un esquema de responsabilidad compartida.
El titular de la SSPC también subrayó que los acuerdos de seguridad con Estados Unidos no dependen únicamente de la voluntad de las autoridades, sino de lo que establece la legislación mexicana.
“Nuestra Constitución es muy clara hasta dónde podemos llegar”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que cualquier intercambio de información con las agencias estadounidenses debe realizarse dentro del marco legal mexicano.
Reiteró que la coordinación bilateral continuará bajo los principios de responsabilidad compartida y respeto a la soberanía de México, sin que exista una propuesta para permitir ataques estadounidenses en aguas nacionales.
