
“Nosotros estamos luchando por el aumento salarial, eso no tiene negociación, queremos 10%, obvio, estamos conscientes que tal vez 10% directo al salario no puede ser posible, pero sí un aumento sustancial al salario, estamos esperando entre 5%, 6% al salario directo, al mensual, al tabular”, explicó.
Durante el bloqueo intermitente que realizaron ayer enfrente de las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma, se le cuestionó si se aceptaría ese aumento inferior al que solicitan en su pliego petitorio, y respondió que los trabajadores deberán decidir.
“Estarían valorando los trabajadores en activo este aumento, también nosotros los jubilados del régimen, pero la última palabra la tiene el trabajador”, manifestó.
Dijo que el aumento de 10% es justo, porque los trabajadores a veces tienen que comprar medicamentos o insumos con sus propios recursos ante el desabasto que persiste desde el sexenio pasado.
“Aunque la exigencia es 10%, es la base trabajadora que lo está exigiendo, porque es justo, son los héroes del Covid, están trabajando, comprando medicamento o utensilios de su propia bolsa para poder brindar salud”, dijo.
También aseguró que, independientemente del resultado de las mesas de negociación entre el sindicato y el IMSS, la destitución de Rafael Olivos no es negociable.
“Pero eso no va a cambiar la exigencia de la destitución de Rafael Olivos y su comité, porque ha lesionado mucho a los trabajadores, es una burla para los trabajadores y ya no nos sentimos representados. Entonces, eso no es negociable, Congreso Nacional extraordinario, si no seguiremos con las movilizaciones, cada vez más intensas”, advirtió.
Señaló que después de 24 horas de que se instalaron las mesas de negociación entre el sindicato y el IMSS, los trabajadores sindicalizados no habían sido citados a dialogar con ellos.
“Queremos ya una resolución, una respuesta, ya casi se van a cumplir 24 horas de haberse sentado en una mesa ilegal, porque estuvo el sindicato y estuvo el instituto, pero no hubo representación del trabajador, no sabemos qué negociaron, cómo lo negociaron y estamos muy inconformes con esto, porque no se ha dado un comunicado de cómo quedó el aumento salarial, tampoco nos invitaron, nos ignoraron totalmente”, refirió.
Martínez González dijo que “se están organizando más movilizaciones”, y todavía están decidiendo si la marcha de la próxima semana en la Ciudad de México la realizarán el martes 20 o miércoles 21 de octubre.
Por su parte, en entrevista con El Gran Diario de México, Rafael Soto, vocero de los trabajadores sindicalizados del Centro Médico Nacional Siglo XXI, dijo que se aceptaría el aumento de 10% al salario tabular, si lo llegara a lograr el actual secretario general del sindicato, Rafael Olivos.
“Si nos dan 10% que estamos exigiendo, los vamos a felicitar, pero no vamos a dejar de exigirles la destitución de Rafael Olivos, porque en el pliego petitorio hay varios puntos que tienen que ver con insumos, con plantillas completas, que tienen que ver, principalmente, con la destitución del Comité Ejecutivo Nacional y, por supuesto, con el salario”, explicó.
Añadió que con el aumento de 10%, si se logra, estarían cumpliendo con la cuarta parte de sus peticiones.
“Entonces, ahí ya estaríamos, si los charros obtienen 10%, logrando nosotros 25% de nuestras demandas”, comentó. Lamentó que los trabajadores sindicalizados não hayan sido convocados a las mesas de negociación entre el IMSS y el SNTSS.
“Nosotros, como si no existiéramos… no somos convocados, nos parece una mala táctica hacer que no existimos, pero precisamente por eso nos vamos a seguir movilizando, si quieren parar las movilizaciones, van a tener que voltear a ver justo a los actores que están en la calle, porque les tenemos todavía tomadas las oficinas centrales del IMSS sobre Reforma”, advirtió.
Dijo que si las autoridades sindicales y del instituto no los toman en cuenta, no pararán las marchas y manifestaciones. “Si no les interesa vernos, a nosotros no nos interesa parar la movilización”.
