
Los cachorros permanecen bajo manejo humano y cuidados médicos especializados debido a que existía riesgo para su supervivencia si continuaban junto a su madre.
Los ejemplares, de tigre de Bengala blanco, son hijos de la tigresa Valkiria, que también nació en esta reserva, y de un macho llamado Tigger. El nacimiento se produjo tras un procedimiento de inseminación artificial realizado por el equipo médico del recinto.
Los dos animales no permanecen de forma permanente con Valkiria. El personal de África BioZoo decidió separarlos luego de detectar que tenían pocas posibilidades de sobrevivir si pasaban un día más con su madre.
Gonzalo Rodríguez Díaz, representante legal del espacio, explicó que el equipo actuó antes de que los cachorros quedaran expuestos a una situación que pudiera poner en riesgo su vida.
En ese sector, los responsables regulan la temperatura y suministran leche especial para garantizar que los ejemplares reciban la alimentación necesaria durante sus primeras semanas de vida.
El manejo humano busca suplir las condiciones que los cachorros no podían recibir junto a la tigresa. La prioridad del personal es que alcancen la fortaleza suficiente antes de volver a permanecer de manera fija dentro de las instalaciones del centro.
Rodríguez Díaz afirmó que los animales están en buen estado de salud y reciben la atención requerida para asegurar su desarrollo.
A casi 20 días de sus nacimientos, los cachorros mostraron un aumento de peso que el equipo considera una señal de que absorben correctamente los nutrientes de su dieta.

Uno de los ejemplares nació con un peso de 700 gramos y el otro con 800 gramos. Ambos llegaron posteriormente a alrededor de 1,8 kilogramos, de acuerdo con la información proporcionada por el representante de África BioZoo.
El avance en su peso forma parte del seguimiento que realiza el personal médico del recinto. La alimentación y el control de temperatura son dos de los elementos que se mantienen bajo vigilancia durante esta etapa.
Los cachorros permanecerán bajo este esquema de cuidado hasta que estén en condiciones de integrarse de manera estable a África BioZoo.
El centro prevé que, cuando los ejemplares tengan mayor fortaleza, puedan quedarse de forma permanente en las instalaciones junto al resto de los animales bajo resguardo.
El nacimiento de los dos tigres blancos provino de un proceso de reproducción asistida que, según Rodríguez Díaz, tuvo éxito gracias al trabajo del equipo médico del lugar.
El representante sostuvo que la reproducción en cautiverio de esta especie presenta dificultades. Por esa razón, consideró que el resultado del procedimiento aporta a la ciencia mexicana.
Valkiria, la madre de los recién nacidos, tiene además un vínculo previo con el recinto: ella nació en las mismas instalaciones. La nueva camada consolida la presencia de tigres dentro de la reserva.
Rodríguez Díaz precisó que este no es el único nacimiento de felinos que se registró durante el año en el lugar.

En enero nació Ozzi, otro felino que continúa bajo supervisión del equipo médico. El responsable del centro indicó que ese ejemplar se encuentra sano y crece de forma adecuada.
La llegada de los dos tigres blancos constituye el segundo nacimiento de felinos informado por África BioZoo durante el año.
El seguimiento de estos animales incluye atención veterinaria y controles constantes durante sus primeras etapas. El caso de Ozzi es presentado por el recinto como un antecedente de ese esquema de cuidados.
Para los nuevos cachorros, la prioridad inmediata sigue centrada en la supervivencia. El personal mantendrá el manejo especializado mientras los animales completan su desarrollo inicial.
Los dos tigres de Bengala blanco podrán ser vistos por el público los sábados y domingos. La medida busca compatibilizar las visitas con las condiciones de seguridad y bienestar que requieren los ejemplares.
La exhibición tendrá límites debido a la etapa de desarrollo que atraviesan. Los cachorros todavía necesitan cuidados directos y un ambiente controlado.
África BioZoo se encuentra en la calle 6 de la colonia San Cristóbal, en Córdoba. El recinto opera de lunes a domingo de 9 a 18 horas.
Durante la temporada de lluvias, el horario cambia por razones de seguridad: el centro cierra a las 16 horas.
La reserva continuará con el resguardo de los dos cachorros mientras evalúa su evolución. La separación de Valkiria, la alimentación especial y el control del ambiente forman parte de la estrategia definida para que ambos animales superen sus primeras semanas de vida.
