
Durante esa rueda de prensa, Sheinbaum preguntó a los periodistas si querían acudir a Palacio Nacional a las 7:30 para trabajar. Ante las risas de algunos representantes de medios, la presidenta planteó otorgarles el día libre para que pudieran celebrar con sus familias. “¿Qué hacemos el dos? Yo creo que les damos vacaciones, ¿verdad? Sí. Porque supongo que van a celebrar con su familia. Entonces, nos vemos el 3 de noviembre, el martes, martes 3”, expresó.
La conferencia matutina se reanudará el martes 3 de noviembre. La decisión se vinculó con las actividades familiares y comunitarias relacionadas con el Día de Muertos, una celebración que tiene lugar el 1 y el 2 de noviembre.
El domingo 1 de noviembre, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó en Palacio Nacional un altar de Día de Muertos a través de un video publicado en redes sociales para honrar a las personas fallecidas mediante fotografías, aromas, anécdotas y platillos. La mandataria afirmó que la ofrenda representa “amor, memoria y tradición” y busca mantener vivos los vínculos familiares y colectivos.
En el video difundido por la presidencia, Sheinbaum invitó a conocer la forma en que se preserva esta tradición en la sede del Ejecutivo federal. Explicó que los elementos del altar permiten recordar a quienes murieron y transmitir las costumbres mexicanas de generación en generación.
La presidenta puso énfasis en la flor de cempasúchil, una planta originaria de México cuyo nombre proviene del náhuatl y significa “veinte flores” o “muchas flores”. Para los mexicas, recordó, la flor representaba al sol porque se creía que sus pétalos conservaban la luz y el calor del astro.
Durante su conferencia matutina del 27 de octubre, la presidenta sostuvo que el Día de Muertos expresa una forma particular de entender la relación entre la vida, la muerte y la memoria familiar.
“La muerte es parte de la vida”, dijo Claudia Sheinbaum al describir el sentido que atribuye a la tradición. La mandataria afirmó que, para muchas familias, la fecha representa el regreso simbólico de los ancestros.
La presidenta destacó las celebraciones que tienen lugar en los panteones el 1 y el 2 de noviembre. A su criterio, esas reuniones muestran una mirada cultural distinta sobre el recuerdo de los fallecidos.
Sheinbaum consideró que esa visión se relaciona con los pueblos que dieron origen a lo que hoy se conoce como México. La mandataria definió esa herencia como una expresión que merece reconocimiento. También enfatizó la importancia de la transmisión de la costumbres hacia las nuevas generaciones. “Es el vínculo de los pueblos con el presente”, afirmó la presidenta.
Para Sheinbaum, la conmemoración conecta la historia previa a la llegada de los europeos con la actualidad. La mandataria sostuvo que el orgullo de ser mexicano se vincula, entre otros elementos, con la preservación de esta celebración.
