La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que el Gobierno federal intervendrá directamente en las denuncias por la represión policial durante la marcha por el agua en Guadalajara, señalando que el caso podría escalar hasta la Fiscalía General de la República si existen acusaciones formales contra elementos estatales.
La postura del Gobierno Federal ante los hechos en Jalisco
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal calificó los acontecimientos del pasado domingo en la capital jalisciense como una «lamentable represión», enfatizando que es necesario llamar las cosas por su nombre. Sheinbaum indicó que, aunque el gobernador Pablo Lemus ofreció una explicación pública sobre el operativo, corresponde a las autoridades locales transparentar el actuar de las fuerzas del orden y detallar la situación de las personas que fueron detenidas durante las protestas por agua limpia.
Investigaciones de la Secretaría de Gobernación y la CNDH
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que ya se recibieron quejas por parte de participantes y familiares de los afectados. La dependencia federal mantiene una coordinación estrecha con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para revisar de manera individualizada cada uno de los procedimientos y las denuncias sobre posibles abusos o actos de tortura señalados por algunos de los manifestantes liberados.
Reacción del gobierno estatal y mesas de diálogo con Conagua
En respuesta a los señalamientos, el gobernador Pablo Lemus aseguró que la movilización transcurría de manera pacífica hasta la llegada de un grupo ajeno a la protesta, lo que desató un enfrentamiento con saldo de lesionados y detenciones. En paralelo a las indagatorias por el uso excesivo de la fuerza, Sheinbaum adelantó que continuarán las mesas de trabajo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para atender las demandas hídricas que originaron el descontento en la entidad.
