
La dependencia, encabezada por Román Bernal Díaz, indicó que, pese a la disminución de las precipitaciones, el peligro no ha desaparecido, sobre todo en las comunidades donde las lluvias de los últimos días provocaron afectaciones. Explicó que el suelo permanece saturado de humedad, lo que incrementa la posibilidad de nuevos deslizamientos de tierra y derrumbes.
Señaló que, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevén lluvias, vientos y temperaturas mínimas de entre cero y cinco grados centígrados, condiciones que afectarán principalmente a las zonas altas de la entidad. Por ello, recomendó prestar especial atención a los grupos vulnerables, entre ellos niños y personas adultas mayores.
Asimismo, advirtió que las condiciones meteorológicas estarán acompañadas de rachas de viento que podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora, con riesgo de caída de ramas, árboles y desprendimiento de objetos. Ante este escenario, exhortó a los automovilistas a extremar precauciones al circular por carreteras y caminos, especialmente en zonas donde existan postes, anuncios y estructuras inestables.
Ante la activación del semáforo amarillo, la dependencia pidió a la población identificar los refugios temporales y puntos de reunión establecidos por las autoridades, mantener a la mano sus documentos personales y contar con lo necesario ante una eventual evacuación.
El llamado se dirige principalmente a las comunidades de la Sierra y la región Otomí-Tepehua, donde las lluvias recientes han provocado una importante saturación del suelo, condición que podría favorecer nuevos deslizamientos y derrumbes.
