Bolsonaro advierte irregularidades en la segunda vuelta presidencial de Brasil y pedirá la anulación

Bolsonaro advierte irregularidades en la segunda vuelta presidencial de Brasil y pedirá la anulación
Bolsonaro advierte irregularidades en la segunda vuelta presidencial de Brasil y pedirá la anulación

En una declaración pública tras confirmarse la victoria de Lula con el 51.79% de los votos frente a su 48.21%, el representante del Partido Liberal (PL) calificó de “inaceptable” lo ocurrido durante la jornada electoral. Sus críticas se centran en la decisión del juez del Tribunal Supremo Federal, Cristiano Zanin, de ampliar el horario de votación en todo el país por dos horas debido a los problemas registrados con el transporte público.

Bolsonaro acusó a Zanin –al que se refirió como “exabogado de Lula”– de cambiar “las reglas del juego en medio del juego” y de “atropellar a la justicia electoral especializada” al tomar la decisión a las 17:01 hora local, momento en el que debían cerrar los colegios. “Esto nunca había ocurrido en la historia de Brasil; hubo una ruptura total de la igualdad entre los brasileños de diversas ciudades y estados”, denunció el candidato.

En este sentido, el líder conservador aseguró que los interventores de su partido fueron “retirados de la sala cofre” (el centro de procesamiento de datos) a partir del momento en que se tomó la decisión judicial. “Es imposible reconocer los datos de las elecciones en el contexto de cómo sucedieron estas cosas. Vamos a emprender acciones legales y solicitar la anulación de estas elecciones”, aseveró Bolsonaro, instando a sus seguidores a que “no desistan”.

La extensión del horario de votación fue ordenada por el Supremo ante las denuncias por la falta de transporte para los electores, a petición principal de la campaña de Lula da Silva, si bien la propia candidatura de Bolsonaro también había solicitado antes una ampliación, aunque limitada a cinco estados (Sao Paulo, Santa Catarina, Paraná, Minas Gerais y Rio Grande do Sul). La medida adoptada por Zanin obligó a paralizar el recuento inicial y se tomó pese a la oposición expresa del Ministerio Público Electoral.

Tribunal electoral garantiza recuento

La controversia fue abordada por el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, quien aseguró que, si bien la Constitución atribuye al tribunal la competencia exclusiva de gestionar el proceso, la medida cautelar del Supremo tras el horario de cierre oficial “generó dificultades en el proceso electoral”. Subrayó que “nunca en la historia del TSE hubo ninguna prórroga de este tipo” y advirtió que modificar los horarios “tiene que ser pensado, calculado y estructurado” por los efectos colaterales a nivel tecnológico.

Según explicó en una declaración pública, el dictamen se produjo a las 17:00 hora local, cuando “miles de urnas (electrónicas) ya estaban cerradas y su programación impide la reapertura”. Para evitar irregularidades, el TSE ejecutó un “bloqueo” urgente en el sistema de recepción de boletines para que ningún funcionario tuviera acceso anticipado al contenido. Esta situación provocó una “retención extraordinaria” de datos a nivel nacional que generó incertidumbre técnica sobre la capacidad de almacenamiento de los servidores.

A pesar de que el escenario fue completamente “inusual”, el titular del TSE afirmó que, gracias a los esfuerzos administrativos y técnicos de la institución, lograron solucionar los inconvenientes y liberar el flujo de datos a partir de las 19:00 hora local con un ritmo seguro. “No hubo ninguna alteración derivada de la decisión judicial (…) Por lo tanto, tenemos absoluta seguridad de todo el proceso electoral”, aseveró.

Para apuntalar la fiabilidad del pleito frente a las quejas del bolsonarismo, aportó datos operativos. De las 499 mil 248 urnas electrónicas habilitadas para la segunda vuelta, mil 551 precisaron ser sustituidas, lo que representa un 0.31% del total. Asimismo, destacó la labor de las misiones de observadores nacionales e internacionales, las cuales tuvieron pleno acceso a los mecanismos de auditoría y certificaron formalmente la “ausencia de interferencia externa en el proceso electoral”.

Mayor participación desde 2006

Según los datos de la autoridad electoral brasileña, la participación en esta segunda vuelta alcanzó el 80.78%. De los más de 158 millones de ciudadanos convocados a las urnas (en un país donde el voto es obligatorio), acudieron 128 millones, situando la abstención en el 19.22% (algo más de 30 millones de electores).

Estas cifras convierten a los comicios de 2026 en las presidenciales con mayor movilización desde 2006, año en el que la participación fue del 83.25% en la primera vuelta y del 81.01% en la segunda.

Precisamente en aquellas elecciones de 2006, Luiz Inácio Lula da Silva revalidó el mandato que había logrado en 2002 al derrotar en las urnas a Geraldo Alckmin, su actual vicepresidente.

Noticias Relacionadas