
Hinojosa rompe tres décadas de dominio republicano en Texas
La demócrata Gina Hinojosa derrotó al republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo, y devolvió a los demócratas la gubernatura texana por primera vez desde 1995. Según datos de AP difundidos por CNBC, obtuvo más de 4.5 millones de votos, alrededor de 53% del conteo, cuando se había escrutado cerca de 82% de las casillas. Los porcentajes variaron conforme avanzó el cómputo.
Nació en McAllen, se crió en el Valle del Río Grande y se graduó de las escuelas públicas de Brownsville. Sus padres son de origen mexicano. Es la primera mujer latina en gobernar Texas.
Xavier Becerra, hijo de una jalisciense, gobernará California
Becerra es hijo de una inmigrante de Jalisco y de un padre nacido en Sacramento que creció en Tijuana. Fue congresista, fiscal general de California y secretario de Salud en el gobierno de Joe Biden. Derrotó al republicano Steve Hilton. Se convierte en el primer gobernador latino de California.

Bobby Pulido, del Distrito 15 de Texas
CNN proyectó que Bobby Pulido, cantante de origen tejano-mexicano y ganador de dos Latin Grammy, ganará el escaño del Distrito 15 de Texas. Telemundo también proyecta que desbancó a la republicana Mónica de la Cruz. Su campaña se desarrolló en el sur de Texas, donde los republicanos habían avanzado en 2024.
Otros triunfos de origen mexicano en la Cámara
Vicente González fue reelegido en el Distrito 34 de Texas. Su reelección parecía complicada por el rediseño del mapa electoral que hizo el gobierno estatal en 2025.
Henry Cuellar ganó en el Distrito 28, también rediseñado. Trump lo indultó en diciembre de 2025.

Joaquín Castro logró su octavo mandato por Texas.
Johnny García ganó un escaño en Texas para los demócratas.
La elección de Juan Ciscomani en Arizona no aparecía como resuelta en las fuentes consultadas al cierre de esta nota.
Los latinos republicanos también ganaron
El voto latino no fue exclusivo de los demócratas. Los republicanos María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart se reeligieron en Florida. Los resultados fueron muy distintos entre sí:

Giménez ganó con 52.91% de los votos.
Salazar ganó por un margen mínimo, 50.27% contra 49.73%.
Díaz-Balart se impuso por 49.9% frente a 49%.
El voto latino, en cifras
La encuesta de salida de NBC News mostró que James Talarico ganó 64% del voto latino en Texas. Talarico no es latino. Ese sector había girado hacia candidatos republicanos hace dos años y esta vez se inclinó hacia los demócratas. The Texas Tribune señaló que el costo de vida, la economía y la corrupción motivaron ese cambio.

El universo de latinos con posibilidad de votar alcanzó un récord de 39 millones. Antes de la elección, un análisis de UnidosUS identificó presencia significativa de votantes latinos en 12 de los 37 distritos competitivos que examinó, y una encuesta de Pew ubicaba en 51% el respaldo latino a candidatos demócratas a la Cámara, frente a 24% a republicanos.
El contexto nacional
Según las proyecciones, los demócratas recuperaron el Senado y la Cámara de Representantes, aprovechando la impopularidad histórica de Trump. Trump afirmó que no considera las derrotas de su partido un revés para su gobierno.
Lo que dijo Sheinbaum
Antes de que se conocieran los resultados, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó opinar sobre los comicios. Dijo que México respetará cualquier resultado. Destacó que unos 40 millones de personas de origen mexicano, de primera, segunda o tercera generación, viven en Estados Unidos y son parte de su vida política. Consideró positivo que tengan representación en los espacios de gobierno.
¿Por qué importa para México?
Los gobernadores de Texas y California encabezan los estados con más población de origen mexicano. Esa comunidad tiene un peso económico y político que la relación bilateral no puede ignorar. Los temas de agenda entre ambos países siguen abiertos: la revisión del T-MEC, la seguridad y la migración.
Los gobiernos estatales tienen competencias propias en materia migratoria, comercial y de seguridad fronteriza. Eso hará que sus decisiones sean observadas en México, sin que sustituyan la política exterior de Washington.
