
Durante una entrevista televisiva, el funcionario afirmó que una de las prácticas detectadas consistía en introducir el opioide sintético utilizando envolturas y presentaciones que simulaban golosinas.
El vicepresidente utilizó el tema para contrastar las políticas de seguridad de la actual administración de Donald Trump con las implementadas durante el mandato anterior.
Según Vance, el tráfico de fentanilo alcanzó niveles preocupantes durante el gobierno de Biden y una de las formas utilizadas por los cárteles para mover la droga era disfrazarla como productos destinados a niños.
“Una de las maneras en que estos cárteles importaban estas drogas era camuflándolas como caramelos para niños”.
El funcionario sostuvo que bajo la administración Trump se han reforzado las medidas de vigilancia y combate al tráfico de drogas sintéticas.
Vance aseguró que las medidas impulsadas por el gobierno actual buscan evitar que estas sustancias lleguen a comunidades estadounidenses.
“Si un niño va a un parque infantil y ve un caramelo, no se trata de fentanilo importado por los cárteles mexicanos”.
El comentario fue parte de una crítica más amplia a las políticas de seguridad fronteriza aplicadas durante el mandato de Biden.
Las declaraciones se producen en medio del debate político sobre el tráfico de drogas desde México y las estrategias para combatir el ingreso de fentanilo a Estados Unidos.
El opioide sintético continúa siendo uno de los temas centrales en la relación bilateral entre ambos países y una de las principales preocupaciones de seguridad y salud pública para Washington.
