
Al ser cuestionada en la conferencia matutina sobre el contenido de la conversación, Sheinbaum la describió como muy emotiva. Explicó que Lula estaba muy contento y emocionado por la respuesta del pueblo de Brasil.
Según la mandataria:
– La llamada fue breve.
– Ella invitó a Lula a venir a México, y él la invitó a visitar Brasil.

– Quedaron de comunicarse de nuevo para confirmar fechas y agenda.
Lula agradeció el gesto en redes sociales. Escribió que seguirán juntos para defender sus soberanías y estrechar los lazos de amistad y cooperación entre Brasil y México.
Antes de la llamada, la presidenta ya había celebrado el resultado. Arrancó su conferencia del lunes 26 de octubre con una felicitación y anunció que hablaría con Lula al mediodía. Se mostró sonriente e hizo con la mano la “L” que Lula usó en su campaña.
Sheinbaum calificó el triunfo como “una bocanada de aire fresco” para América Latina y el Caribe. También señaló que era importante la derrota de la derecha en Brasil frente a un movimiento popular. En redes sociales, la mandataria escribió: “Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil”.

Sheinbaum adelantó que, con el triunfo de Lula, México retomará los proyectos conjuntos en distintos temas. Entre ellos mencionó la cooperación entre las petroleras estatales Pemex y Petrobras.
Sobre una eventual visita a Brasil, no la descartó y dijo que verían cuál es el mejor momento. La llamada confirma essa intención, aunque todavía no hay fecha.
Lula obtuvo 51,79 % de los votos frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro, con el 100 % de las urnas escrutadas. Eso equivale a 64.256.232 votos para Lula y 59.826.041 para su rival. La diferencia fue de alrededor de 4,4 millones de votos, según el Tribunal Superior Electoral.
El resultado tiene varios antecedentes inéditos:

– Lula es el primer candidato que, tras quedar segundo en la primera vuelta, triunfa en el balotaje (segunda vuelta).
– Será el primer presidente del país en acceder a un cuarto mandato.
– Tiene 80 años y desafió los pronósticos que lo daban por políticamente acabado.
– Su triunfo frenó una “ola” derechista que ya se había llevado las elecciones de Argentina, Colombia, Perú y Chile.

La cercanía entre ambos gobiernos no es reciente. En septiembre, Sheinbaum pidió que las elecciones brasileñas se realizaran sin injerencia extranjera, en nombre de la autodeterminación de los pueblos. En esa ocasión llamó a Lula “muy buen presidente” y destacó la reducción del hambre en Brasil.
Desde que asumió, Sheinbaum ha buscado estrechar lazos con Brasil como parte de una estrategia para diversificar las relaciones comerciales de México, en medio de la incertidumbre sobre el T-MEC. Brasil y México son las dos mayores economías de América Latina.
Tras su victoria, Lula afirmó que su gobierno venció la injerencia extranjera a través de las plataformas digitales y prometió regulación en la materia. Además, anunció el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial (PBIA) como una estrategia nacional, con la que el país busca fortalecer su soberanía tecnológica frente a las grandes plataformas.
Con la llamada, ambos mandatarios dejaron abierta la puerta a un encuentro bilateral, sin fecha confirmada. Los equipos de ambos gobiernos deberán definir la agenda de las visitas y el calendario para reactivar los proyectos de cooperación, entre ellos el energético.
