
En menos de 40 minutos y prácticamente sin debate, se avaló con 19 votos a favor de Morena y sus aliados, y siete en contra de dicha iniciativa de reforma impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la cual fue criticada por senadores de oposición porque se traducirá en la censura de contenidos críticos al gobierno de la autollamada Cuarta Transformación (4T) por creadores de contenidos y ciudadanos, así como presiones a los dueños de plataformas digitales.
El dictamen, que fue enviado al pleno de la Cámara Alta y que podría ser aprobado este mismo martes, reforma el artículo 114 Octies y adiciona los artículos 114 Nonies y 232 Septies, introduciendo formalmente el concepto de responsabilidad secundaria para los Proveedores de Servicios de Internet (ISP) y redes sociales.
La reforma obliga a las empresas de tecnología a implementar políticas públicas con la finalidad de suspender o dar de baja definitivamente el servicio de internet o las cuentas de usuarios que infrinjan de manera repetida los derechos de autor.
Se establece que las plataformas que no retiren contenido infractor expeditamente se volverán corresponsables de la falta. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) podrá sancionarlas con multas de hasta 40,000 Unidades de Medida y Actualización (UMAs), cifra que supera los 4.3 millones de pesos.
Asimismo, se endurecen los controles contra el uso no autorizado de rostros, voces o imágenes modificadas con herramientas digitales e inteligencia artificial (IA).
También establece que los proveedores del servicio de internet estarán obligados a implementar medidas para suspender o inclusive cancelar el servicio de usuarios que de modo reincidente violen los derechos de autor.
Esta medida fue criticada por legisladores de oposición, quienes reafirmaron que no nada más existe un riesgo de censura, más bien que también se puede limitar el acceso de los ciudadanos a otros derechos.
