IMSS y sindicato acuerdan aumento salarial del 8%, pero sólo 4% va al salario base; trabajadores exigen 10%

Nueva propuesta salarial de trabajadores del IMSS. Foto: IA/GPT
Nueva propuesta salarial de trabajadores del IMSS. Foto: IA/GPT

Las cifras contrastan entre sí y reavivan las inconformidades de trabajadores del sector salud. Además, vuelven a poner sobre la mesa una discusión que ha marcado las protestas de las últimas semanas: la diferencia entre los incrementos al salario tabular y los aumentos en prestaciones, así como el impacto real que tienen en el bolsillo de los empleados.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que el Consejo Técnico aprobó elevar la oferta salarial de 6.8% a 8% tras nuevas negociaciones con el sindicato. La diferencia es de 1.2 puntos porcentuales.

La nueva propuesta salarial del IMSS contempla un aumento del 4% directo al salario tabular, frente al 2.9% planteado anteriormente. Esto representa una mejora de 1.1 puntos porcentuales.

Además, establece otro 4% al concepto de ayuda para renta de casa-habitación, que antes era de 3.9%. Con estos ajustes, el incremento salarial global pasó de 6.8% a 8%.

De acuerdo con el funcionario, el ajuste forma parte de la política salarial aplicada en los últimos años y representa uno de los incrementos globales más altos registrados en las negociaciones recientes entre el Instituto y el sindicato.

El principal desacuerdo radica en la forma en que se calcula el incremento.

Mientras el IMSS y el SNTSS presentan la propuesta como un aumento global de 8%, trabajadores inconformes sostienen que únicamente el 4% corresponde al salario tabular, es decir, al sueldo base que sirve para calcular prestaciones como aguinaldo, vacaciones y jubilación.

Para la base trabajadora, el otro 4% corresponde a una prestación específica y no representa un incremento directo al salario.

Por ello, consideran que la cifra anunciada no refleja el aumento real que recibirán en sus percepciones ordinarias.

La oferta original del IMSS contemplaba un incremento de 2.9% al salario tabular y 3.9% a la ayuda para renta, lo que sumaba un aumento global de 6.8%.

Ese planteamiento fue rechazado por trabajadores que iniciaron movilizaciones en diversos estados del país al considerar que el beneficio económico era insuficiente.

Tras las protestas, ambas partes retomaron las negociaciones y el Instituto decidió elevar la propuesta a 8%.

Ilustración de salario del IMSS

Sin embargo, el ajuste no logró desactivar el movimiento.

Los grupos que encabezan las movilizaciones sostienen que su demanda siempre ha sido un aumento de 10% directo al salario tabular.

Argumentan que los incrementos aplicados a prestaciones o conceptos adicionales no tienen el mismo impacto que un ajuste al sueldo base, ya que este último influye en otras prestaciones laborales y en el cálculo de futuras jubilaciones.

Además, consideran que el aumento propuesto resulta insuficiente frente al encarecimiento del costo de vida y las condiciones laborales que enfrentan diariamente en clínicas y hospitales.

El salario tabular es el sueldo base que corresponde a cada categoría laboral dentro del IMSS.

Sobre ese monto se calculan diversos beneficios contractuales, por lo que cualquier incremento directo tiene efectos en conceptos como primas, aguinaldo, vacaciones y pensiones.

Por esa razón, los trabajadores consideran más importante un aumento al tabulador que a otras prestaciones complementarias.

La diferencia entre ambas visiones explica gran parte de la disputa actual: mientras el IMSS contabiliza los incrementos combinados para hablar de un aumento global, los inconformes centran la discusión en el porcentaje que llega directamente al sueldo base.

Tras el anuncio, representantes del movimiento calificaron la nueva propuesta de insuficiente y adelantaron que continuarán las movilizaciones.

Desde distintos grupos de trabajadores se informó que seguirán las protestas y las acciones de presión hasta que exista una respuesta que cumpla con la exigencia del 10% al salario tabular.

Por su parte, el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos, defendió el acuerdo al considerar que representa un resultado favorable de la negociación y llamó a mantener el diálogo entre las distintas corrientes sindicales.

Mientras continúa el conflicto en el Instituto Mexicano del Seguro Social por los salarios, también quedan otras importantes cuestiones por resolver, como el desabasto de medicamentos e insumos y la mejora de las condiciones en hospitales, demandas que diversos trabajadores han mantenido durante las manifestaciones realizadas en distintas ciudades del país.

Noticias Relacionadas