Los hermanos Farías Laguna ocultaban armas y expedientes confidenciales de la Marina en bodega

Los hermanos Farías Laguna ocultaban armas y expedientes confidenciales de la Marina en bodega. FGR

La Fiscalía General de la República (FGR) informó el hallazgo de armas sin registro y documentación clasificada de la Secretaría de Marina en una bodega arrendada por el ex vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, señalado junto a su hermano, Fernando Farías Laguna, de encabezar una red de contrabando de hidrocarburos conocida como huachicol fiscal.

La fiscal general, Ernestina Godoy Ramos, presentó los avances en un mensaje transmitido por las redes oficiales de la FGR, dirigido al pueblo de México. El hallazgo se produjo en el marco de una investigación que comenzó en 2024 y que ya derivó en el aseguramiento de un buque con diez millones de litros de diésel en el puerto de Altamira, Tamaulipas.

Qué encontró la FGR en la bodega cateada

Como parte de las diligencias, la FGR realizó el cateo de una bodega que Manuel Roberto Farías Laguna arrendaba en la capital del país. En el inmueble se localizaron objetos de lujo, listas de aduanas marítimas y expedientes de personal naval y de altos mandos de la institución marítima.

También se aseguró documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial, junto con armas de fuego que no contaban con el registro correspondiente. La FGR no precisó públicamente el contenido específico de los documentos clasificados ni a qué mandos corresponden los expedientes hallados.

Los hermanos Farías Laguna ocultaban armas y expedientes confidenciales de la Marina en bodega. FGR

Godoy Ramos explicó que los cómplices de los hermanos Farías Laguna intervinieron en designaciones, ascensos y movimientos de personal dentro de las aduanas marítimas, la Administración Nacional de Aduanas de México (ANAM) y la propia Secretaría de Marina. Según la fiscal, Manuel Roberto Farías Laguna gestionaba directamente esos nombramientos y esas promociones.

“Con la estructura de complicidades ya instalada, Manuel Roberto N. y Fernando N., junto con sus cómplices, presuntamente repetían una y otra vez la trama ilegal”, afirmó Godoy.

Además, en la bodega se aprecian anaqueles repletos de contenedores de plástico. La mayoría negros, con tapas rojas, grises o negras, también, se observan dos cascos en el piso, cubiertos a medias con plástico: uno es el típico casco negro de Darth Vader y otro es gris oscuro.

De igual manera se aprecia un cuadro con un marco café que tiene, detrás del vidrio, una bandera mexicana, de igual manera, dentro de una caja se aprecia un juego de mesa “Fortnite Monopoly”.

La FGR anuncia avances sobre la red de huachicol fiscal de “Los primos”, ligada a Fernando Farias Laguna. Captura de pantalla

Quiénes son los hermanos Farías Laguna

Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, conocidos como “Los Primos”, son ex altos mandos de la Armada de México procesados por su presunta participación en una red de huachicol fiscal que operó en al menos cinco estados del país. Ambos son sobrinos políticos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán, quien encabezó esa dependencia durante el sexenio anterior.

Manuel Roberto se desempeñó como vicealmirante y Fernando como contralmirante antes de sus detenciones. Actualmente enfrentan un proceso por delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos, y permanecen recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) Número 1, Altiplano, en el Estado de México.

La red de huachicol fiscal atribuida a los hermanos Farías Laguna consistía en el ingreso ilegal de combustible desde Texas, Estados Unidos, que se declaraba falsamente como aceite o aditivo para evadir su tratamiento fiscal correspondiente. Servidores públicos y agentes aduanales recibían pagos por cada embarque liberado sin revisión real, mientras el hidrocarburo se distribuía en el territorio mexicano mediante empresas legalmente constituidas.

La FGR anuncia avances sobre la red de huachicol fiscal de “Los primos”, ligada a Fernando Farias Laguna. Captura de pantalla

El origen de la investigación

Las pesquisas contra la red tuvieron su punto de partida en 2024, cuando el almirante Rafael Ojeda Durán presentó ante el entonces fiscal Alejandro Gertz Manero elementos sobre posibles actividades ilícitas vinculadas con integrantes de la institución naval. Esa denuncia permitió a la FGR conducir las investigaciones bajo lo que la dependencia describió como su nuevo modelo de investigación.

El resultado de ese trabajo fue el aseguramiento de diez millones de litros de diésel contenidos en un buque en el puerto de Altamira, Tamaulipas. Ese golpe, lejos de cerrar el caso, condujo a la fiscalía hacia la identificación de la estructura criminal completa detrás de la operación ilegal del buque.

Cómo operaba la red del huachicol fiscal

Los hermanos Farías Laguna ocultaban armas y expedientes confidenciales de la Marina en bodega

De acuerdo con la fiscal, los buques zarpaban principalmente desde Texas cargados de hidrocarburo, el cual se declaraba como aceite o aditivo para modificar su tratamiento fiscal. Servidores públicos y agentes aduanales coludidos recibían pagos por cada embarque que se dejaba pasar sin revisión efectiva.

“Buques cargados, registros manipulados, personal aduanal cómplice, revisiones simuladas y lavado de dinero eran el ciclo de este negocio ilegal en el que presuntamente participaron Manuel Roberto N., Fernando N”, mencionó la fiscal en su mensaje.

Las inspecciones, cuando llegaban a realizarse, eran una simulación. La red garantizaba muestreos superficiales, la aprobación de volúmenes manipulados o maniobras para que el hidrocarburo fuera liberado de la aduana sin control real.

También se establecían calendarios de arribo dentro de la cadena de complicidades con el fin de desactivar cámaras y así imposibilitar el registro de las descargas. Una vez en tierra, el combustible se distribuía mediante tres empresas legalmente constituidas.

Lavado de dinero y expansión territorial

Una red de empresas fachada y transacciones financieras era la responsable de dar apariencia legítima a los ingresos derivados de la venta del combustible. Buques cargados, registros manipulados, personal aduanal cómplice, revisiones simuladas y lavado de dinero conformaban el ciclo completo de este negocio ilegal, según describió Godoy Ramos.

Las investigaciones permitieron identificar operaciones de la misma red en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y la Ciudad de México. La FGR sigue el rastro de accionistas, apoderados legales y enlaces de participación en las distintas etapas de la cadena ilegal.

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