
Se trata de la primera pérdida de puestos en un periodo similar desde 2020, cuando la economía se paralizó por la pandemia de Covid-19.
En concreto, el mercado informal eliminó 426 mil empleos y el formal creó 24 mil plazas, según el sondeo aplicado en más de 150 mil viviendas.
La directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, Janneth Quiroz, expuso que el mercado laboral mantendrá un entorno de mayor cautela, asociado a un ritmo de crecimiento económico moderado, el limitado impulso del consumo interno y la persistente debilidad en la inversión.
“Si bien algunos segmentos del sector servicios continúan mostrando resiliencia, la caída anual en la población ocupada y en la participación laboral, así como la pérdida de dinamismo en sectores como manufactura, sugieren que la generación de puestos de trabajo podría mantenerse acotada durante los próximos meses”, comentó.
Janneth Quiroz señaló que los niveles elevados de informalidad seguirán siendo un elemento relevante para evaluar la calidad y situación del empleo, especialmente mientras la actividad económica no consolide un crecimiento más homogéneo y persistente.
Desde el punto de vista de la economista en jefe de Banco Base, Gabriela Siller, los resultados de la ENOE muestran que el mercado laboral sigue deteriorándose.
“La pérdida de empleo es una muy mala noticia y contrasta fuertemente con el crecimiento esperado para el Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre del año”, señaló.
“Puede ser que el crecimiento acelerado del PIB se debió a exportaciones de equipo de cómputo, pero al tener bajo valor agregado por unidad, no se refleja en el empleo”, opinó la también profesora de Economía en el Tec de Monterrey.
La directora de Estudios Económicos de Banamex, Guillermina Rodríguez, estimó que el ingreso promedio de la población ocupada que percibe ingresos fue de 13 mil 128 pesos en septiembre, un incremento de 5.2% en comparación con el mismo mes de 2025 al restar la inflación.
Expuso que el avance habría sido menor al de los ingresos debido a la disminución del número de personas ocupadas durante septiembre.
“La persistente baja participación laboral, la recuperación de la actividad económica y la mayor generación de empleos favorecerían bajas tasas de desocupación durante los próximos meses”, concluyó.
