
“La salud es un derecho y no un privilegio”, suele resumir el espíritu de la reforma sanitaria que México ha intentado consolidar durante décadas; en ese marco, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que desde hoy recorrerá los estados donde opera el IMSS-Bienestar para revisar de primera mano la situación de los hospitales, en un contexto marcado por las protestas del personal de salud.
En su conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’, la mandataria explicó que prevé concluir la gira en diciembre y que, en paralelo, aprovechará para inaugurar diversas obras, entre ellas puentes, carreteras, hospitales, escuelas y los deportivos de México Imparable.
“Vamos a hacer una gira de aquí a diciembre. Aparte de estar inaugurando varias obras que van a estar listas de puentes, carreteras, hospitales, escuelas, los deportivos estos de México Imparable, me voy a dedicar a una gira del IMSS-Bienestar”, expresó en Palacio Nacional.
Sheinbaum Pardo precisó que su agenda incluirá reuniones con directores de hospitales y coordinadores regionales, además de encuentros con el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, con el objetivo de escuchar sus diagnósticos y detectar las carencias de cada unidad médica.
La presidenta subrayó que, aunque mantiene reuniones semanales con el gabinete de Salud, en esta gira también participará el secretario de Salud, David Kershenobich.
“Me voy a reunir con los directores de todos los hospitales y los coordinadores regionales y el director general del IMSS-Bienestar en los 24 estados donde está el IMSS-Bienestar.
“Voy a visitar hospitales, voy a visitar centros de salud para escucharlos, para ver cuál es la problemática, qué es lo que falta, porque tengo reuniones todos los lunes con el gabinete de Salud. Va el secretario de Salud también”, dijo en su conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’.
También adelantó que buscará escuchar a la población y a los trabajadores, no solo para atender inconformidades, sino para acelerar la incorporación de nuevos sistemas digitales en los consultorios.
“Hay algunos hospitales donde ha costado trabajo. También para pedirles a los directores que nos ayuden en la digitalización. Entonces, es para escuchar, ver y seguir avanzando en el IMSS-Bienestar y de paso, pues vamos a revisar la instalación y el avance de los consultorios. Entonces, a eso nos vamos a dedicar de aquí a diciembre”, puntualizó.
Finalmente, indicó que la gira comenzará hoy en Hidalgo y que este fin de semana también visitará hospitales del Estado de México.
“Y hoy vamos a Hidalgo y también vamos– este fin de semana nos toca Hidalgo y el Estado de México”, concluyó.
En paralelo, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron bloqueos la noche del jueves en distintas vialidades del Estado de México para exigir un aumento salarial directo de 10%, abasto de medicamentos y mejores condiciones laborales.
Una de las movilizaciones se concentró en la carretera libre México-Pachuca, frente al Hospital General Regional 200 de Tecámac, en el kilómetro 42, colonia San Jerónimo Xonacahuacan.
El cierre complicó los traslados hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y afectó la conexión entre el Estado de México, Hidalgo y la zona metropolitana.
También hubo cierres en los carriles laterales de la vía José López Portillo, en Villa de las Flores, Coacalco; en avenida Central, frente al HGR 196 de Ecatepec; y en Tlalnepantla, en laterales de Periférico Norte, cerca de la Unidad Médica Familiar 52 de Santa Mónica, además de la clínica 72, sobre avenida Gustavo Baz.
Las movilizaciones se sumaron a las protestas de personal activo y jubilado del IMSS realizadas el 8 de octubre en la Ciudad de México.
Los inconformes también reclaman equipo médico, contratación de personal, insumos y jubilaciones dignas.
Al cierre del reporte no había información sobre la duración de los bloqueos. La Secretaría de Gobernación llamó al diálogo y pidió evitar afectaciones a terceros.
La gira de Sheinbaum llega en un momento sensible para el sistema público de salud: el IMSS-Bienestar fue concebido para ampliar la cobertura en entidades con rezagos, pero su consolidación depende de resolver problemas muy conocidos en México, como el abasto de medicamentos, la saturación de unidades, la falta de personal y la digitalización desigual entre hospitales. En ese sentido, la presencia de la presidenta en territorio busca enviar una señal política de supervisión directa y de respuesta a las quejas de los trabajadores.
En el corto plazo, la recorrida podría servir para ordenar prioridades, acelerar compras, detectar cuellos de botella administrativos y reforzar la coordinación entre autoridades federales y estatales. Sin embargo, si las demandas salariales, de insumos y de contratación no muestran avances tangibles, es probable que la conflictividad laboral continúe presionando la agenda sanitaria y obligue al gobierno a combinar diálogo, inversión y medidas de gestión más rápidas.
En los últimos años, la discusión sobre el modelo público de atención médica en México ha girado de manera creciente hacia la federalización de servicios y la promesa de gratuidad efectiva. El IMSS-Bienestar pasó de ser una estrategia focalizada a convertirse en una pieza central de la política social del actual gobierno, mientras que las protestas del personal reflejan una tensión histórica: expandir cobertura sin resolver del todo las condiciones laborales y la infraestructura.
La postura oficial también ha cambiado respecto de etapas previas, cuando el debate se concentraba más en la cobertura presupuestaria que en la supervisión directa. Ahora, el recorrido de Sheinbaum por hospitales muestra un estilo de gestión más presencial, orientado a detectar problemas en el terreno. Del lado de los trabajadores, las movilizaciones evidencian que las promesas de mejora siguen siendo condicionadas por la capacidad real de traducirse en medicamentos, personal suficiente y mejores jubilaciones.
