
En entrevista, para Uno TV, señaló que México conserva una posición preferencial gracias al tratado, pero enfrenta medidas de seguridad nacional que generan costos para exportadores y productores, con efectos particularmente en el sector automotriz y en productos derivados del acero y aluminio. A su juicio, antes de realizar concesiones importantes relacionadas con China, México debe tener claridad sobre qué reducción arancelaria obtendrá a cambio.
Smith advirtió que la revisión del T-MEC debe abordarse con una visión de largo plazo y sin provocar daños estructurales al acuerdo. Consideró necesario proteger aspectos como los mecanismos de solución de disputas, el comercio agrícola, las inversiones y los servicios financieros, además de evitar niveles arancelarios demasiado altos o restricciones que afecten los beneficios del tratado.
Frente a las presiones del presidente Donald Trump, sostuvo que México ha hecho lo correcto al privilegiar el diálogo y la cooperación, dejando de lado el “ruido político” para concentrarse en alcanzar el mejor acuerdo posible y preservar la integración económica de América del Norte.
