
Según fuentes policiales, la mujer de 31 años salió unos minutos a buscar a su hija que finalizaba una clase de patín y dejó solo al nene. En ese momento, el perro ingresó por una pequeña ventana y atacó al niño, identificado como Homero Mauro Leonar Fernández.
Cuando la mujer regresó al hogar, se encontró con el nene ya muerto y el perro todo ensangrentado. Al llegar, los agentes policiales la encontraron en estado de shock y como pudo les relató que el perro había atacado a su ahijado durante los minutos que se había ausentado del hogar.
La fiscal Carina Saucedo, de la UFI N° 2 de Morón, dispuso la detención de la mujer bajo el delito de homicidio culposo y el traslado del cuerpo del niño a la morgue judicial para la realización de la autopsia. El perro quedó a disposición del área de Zoonosis del Municipio de Moreno.
El caso vuelve a poner en foco a los «perros peligrosos»
En julio pasado, vecinos de Villa Elisa se contactaron con Info Blanco Sobre Negro para denunciar una serie de ataques protagonizados por dois perros de raza pitbull que provocaron la muerte de otros cuatro perros y herido a cuatro personas en distintos episodios ocurridos en el barrio. En esta oportunidad, los casos se registraron en la zona de calle 2 entre 422 bis y 422, a una cuadra de la estación de trenes.
«Nos están amenazando y diciendo que ellos trabajan con la Policía, que las denuncias que hagamos no van a lograr nada», señaló, en su momento, uno de los vecinos entrevistado por este medio.
En La Plata una ordenanza regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos, pero no se cumple
La ordenanza 9548 aprobada en 2002 establece que deben ser considerados perros potencialmente peligrosos aquellos que pertenecen a alguna de las siguientes razas: Rottweiler, pitbull terrier, dogo argentino, filabrasileño, american staffordshire, staffordshire bull terrier, mastif, bullmastif, doberman, dogo de Burdeos, mastín napolitano, bull terrier, presa canario, akita inu.
También se incluyen las razas consideradas peligrosas en el resto del mundo que aún no hubieren ingresado al país, a las cruzas de esas razas, u otras que “por su carácter agresivo, potencia de la mandíbula o musculatura pudieren causar la muerte o lesiones graves a las personas u otros animales”, según informó en 2016 este medio. La normativa también alcanza a aquellos perros que “hayan sido entrenados tanto para defensa como para ataque”.
