Familiares de los 137 fallecidos en la explosión de Tlahuelilpan conmemoraron el séptimo aniversario de este trágico hecho, con una misa
La fe como esperanza para continuar y enfrentar las situaciones
difíciles que lal vida nos presenta, fueron las palabras del párroco Marcelino Valdés Tovar durante la misa por el séptimo año tras la explosión en un ducto de Pemex en Tlahuelilpan que cobró la vida de 137 personas.
El párroco Valdés Tovar durante la misa realizada este domingo por la tarde en el terreno denominado Zona Cero, que está en el ejido de San Primitivo, entre los límites de Tlahuelilpan y Tlaxcoapan, invitó a los familiares de las víctimas que ahí perdieron la vida a que volteen su mirada a Jesús quien nos enseñó a vivir para salir adelante, por lo que hizo hincapié en la acción de no perder la fe y seguir el ejemplo de Juan El Bautista.
“Muchas personas se ven hundidas al ver un sepulcro, o se ven con enfermedad o se quejan de la vida, por ello la palabra del Creador hace alusión al bautismo y experimentar el perdón de nuestros pecados y vislumbrar una nueva vida. Venimos con mucho sufrimiento aquí, ya que está herida no se borra con el tiempo, por lo que debemos pedir que se haga presente el perdón y reino de Dios” refirió el párroco en el sermón.
Es importante, agregó, que en este llamado para vivir en amor a Dios todos pongan su empezó para reconstruir el tejido social, refirió el párroco durante al aniversario luctuoso por la explosión e
incendio que le arrebató la vida a 137 personas, hecho que cambio un antes y después en cada una de las familias que año con año asisten para recordar y estar un instante en ese espacio que fue el último lugar donde sus familiaresestuvieron gozando de vida.

Las víctimas al partir dejaron una ausencia y un vacio irreparable que hasta la fecha las familias viven al expresar como es que ahora los abuelitos, padres y madres solteras o familiares de los fallecidos , se han tenido que hacer cargo de los hijos que en su momento quedaron huérfanos. La ausencia que nota la madre, la esposa y el esposo es un vivir presente al tener que hacerse responsable de todos los gastos que viven a diario.
Por tal razón el párroco en su sermón, invitó de igual manera a los presentes a reflexionar en lav prevención.
Cabe mencionar que posterior a la misa por el séptimo aniversario luctuoso, las familias se esparcieron en el terreno donde han colocado algunos altares para sus familiares, a las que les colocaron flores y en algunos casos veladoras.

