Homicidios dolosos a mujeres en Tula, Hidalgo

Homicidios dolosos a mujeres en Tula, Hidalgo

Cada vez es más frecuente la desaparición y feminicidios de mujeres en Hidalgo. A raíz de la crisis de violencia que se vive en el estado a causa de la práctica constante de actividades delictivas relacionadas con el robo de hidrocarburo, comercialización de narcóticos, secuestros, trata de personas, extorsiones y robo al transporte público, la criminalidad ha aumentado en la región en todos los sectores de la población incluyendo a las féminas que ya están pasando a formar parte de los grupos delictivos y por éste motivo la cifra de feminicidios ha repuntado en el estado de Hidalgo, aunque no es la única causa.

Otras son víctimas de secuestro o desaparición forzada, violencia intrafamiliar, etc. Hasta septiembre de 2025 la desaparición de mujeres en Hidalgo llegó a la cifra de 1,000 casos. En su mayoría adolescentes de entre 15 y 19 años de edad. Los municipios con mayor incidencia fueron Pachuca, Tizayuca, Mineral de la Reforma, Tulancingo y Tula de Allende, es decir las ciudades más urbanizadas. 

HISTORIA DE DESAPARICIONES

A partir de 2008 los casos de desaparición en Hidalgo aumentaron de forma notoria. Para octubre de 2018 el Colectivo de Mujeres contra la Violencia había contabilizado 100 mujeres como no localizadas, principalmente niñas y adolescentes. La presidenta del colectivo, Ana Lara Vargas informó que entre 2010 al 2018 se contabilizaron al menos 700 mujeres desaparecidas, siendo los años 2019 y 2024 los más significativos. En 2024 se reportaron 684 personas desaparecidas, de las cuales 333 eran mujeres.

En el caso específico de Tula, el año 2025 terminó con el asesinato de tres personas, entre ellas una mujer. Los hechos ocurrieron en la calle Volcán Malinche de la colonia San José en Tula.

El sábado 29 de diciembre de 2025 un ataque armado al bar la Resaka, ubicado sobre la carretera Jorobas-Tula dejó como saldo a 6 personas sin vida una de las cuales era mujer.

Apenas iniciado el 2026 (3 de enero), 2 mujeres y un hombre fueron ejecutados en la colonia Héroes de Carranza. Los cadáveres presentaban signos de tortura.

El martes 6 de enero de 2026. Alrededor de las 2 de la madrugada fueron ejecutadas dos personas en la colonia Jalpa, en las inmediaciones del restaurante El Cairo. Las victimas un hombre y una mujer que viajaban a bordo de una camioneta Jeep Liberty que terminó impactándose en la barda de un restaurante, ubicado sobre la carretera Tula-Tepeji. Los occisos recibieron varios impactos de arma de fuego en todo el cuerpo y no fueron identificados.

La madrugada del martes 7 de enero, tres personas fueron  ejecutadas.  En la comunidad de San Juan Michimaloya un grupo armado irrumpió al interior de una vivienda para ultimar a una familia. En el lugar murieron un hombre y su esposa de la tercera edad, su hija, madre de una niña menor de 10 años que también fue alcanzada por las balas. Una persona más murió en una vivienda cercana por proyectiles de arma de fuego.

CASO INDIGNANTE DE ADELA CRUZ CRUZ

A fines de enero de 2026 tuvo lugar un caso indignante en Tula en relación a la desaparición de una joven madre de familia. Se trata de Adela Cruz Cruz una mujer de 39 años de edad oriunda de la localidad de Bomintzha del municipio de Tula, reportada como desaparecida el 26 de enero.

El día 31 de enero familiares y amigos bloquearon la carretera Jorobas-Tula a la altura del entronque Progreso-Atotonilco como medida de presión a las autoridades judiciales para iniciar su búsqueda. No obstante, una semana después de su desaparición fue encontrada sin vida en un barranco conocido como La Cañada, muy cerca de la carretera Tula Jorobas. El cuerpo de la mujer estaba completamente desnudo y presentaba huellas de tortura.

Como respuesta a este hecho la sociedad tulense exige al gobierno del estado y autoridades judiciales actuar de manera pronta y expedita para resolver el homicidio de la víctima y que se castigue a los responsables como un acto de justicia.

Investigar y castigar a los homicidas debería ser una obligación de las autoridades judiciales, pero desafortunadamente siempre llegan tarde a las escenas del crimen. Conocen a los responsables y no los aprehenden o los liberan bajo fianza. Seguramente los archivos judiciales ya rebosan de expedientes empolvados en los estantes. Y ahí permanecerán hasta que se rompan por el deterioro de los años. Mientras tanto aumenta el número de familias desintegradas por la ausencia de sus deudos.

Como consecuencia del aumento de homicidios dolosos registrados la primera semana de enero, el gobierno del estado desplegó un operativo conjunto entre la Secretaria de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo (SSPH), la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), la Fiscalía General de la Republica (FGR) y la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) para reforzar la seguridad en la zona que comprende los municipios de Tepeji del Rio, Tula, Atitalaquia, Tlaxcoapan, Tlahuelilpan y Atotonilco de Tula donde se distribuyeron 300 elementos federales. Sin embargo, la percepción de los tulenses es que no se ha frenado la delincuencia pues sigue habiendo ejecuciones, asaltos al transporte público y desaparición de personas.

La problemática – dicen los ciudadanos- es por las noches no durante el día. Mientras las fuerzas del orden vigilan, bajan los delitos pero apenas se van, los criminales vuelven a delinquir contra la sociedad.

Por eso la sociedad civil ha solicitado al Cabildo de Tula implementar acciones complementarias a los operativos federales para mitigar la violencia que se vive en el municipio, entre los que destacan educar a los oficiales para que dejen de cometer abusos contra la ciudadanía, asimismo que la Comisión de Seguridad y la Secretaria de Seguridad Publica exijan a los oficiales un informe detallado de mandatos judiciales, crear un consejo de seguridad pública de participación ciudadana, activar los módulos de vigilancia en puntos críticos, hacer uso de tecnología (drones, cámaras de grabación) para una rápida actuación de las autoridades y actualizar el armamento de la policía municipal. 

Urge que la vigilancia sea de manera permanente, no provisional.   

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