Solución o explosión

Solución o explosión

Fue el grito de los manifestantes que se congregaron en las inmediaciones de la Presa Endhó a la altura de la colonia General Pedro María Anaya. Cansados y desgastados de pedir una solución al crecimiento desmedido del lirio acuático donde incuba el mosco Culex, vecinos de las comunidades afectadas de la presa Endhó han anunciado que bloquearan carreteras principales o volaran la presa si sus demandas no son escuchadas.

Piden a las tres autoridades de gobierno que el problema del mosco sea declarado emergencia sanitaria por el impacto a sus actividades cotidianas. La proliferación de los mosquitos ya ha cobrado la vida de animales domésticos y afectado el comercio.

Las personas han tenido que modificar sus hábitos como cerrar comercios, puertas y ventanas en sus casas y no salir después de las 6 de la tarde. Apenas anochece y se hace insoportable estar a la intemperie. Además de que pican por todos lados es necesario mantenerse callado para no tragar moscos.

Habitantes de las comunidades afectadas que viven en las inmediaciones de la presa y pertenecen a los municipios de Tula y Tepetitlán refieren que gastan aproximadamente 1000 pesos al mes en insecticidas para mantener a raya a los mosquitos. Otra estrategia es dormir con la luz encendida a pesar del calor insoportable que se siente durante el verano. Vivir cerca de la presa Endhó ya es un infierno.

También solicitan al gobierno federal haga efectivo el decreto presidencial publicado el 26 de septiembre de 2024 que declara a la Presa Endhó y 8 municipios colindantes como zona de restauración ecológica con el fin de atender el impacto ambiental producto de la contaminación del agua.

El decreto especifica claramente su objetivo: recuperar los suelos, mejorar la calidad del agua y rehabilitar ecosistemas dañados por la contaminación de aguas negras provenientes de la Ciudad de Mexico y zona conurbada.

Lo cierto es que desde la publicación del decreto poco se ha hecho por acabar con el problema del lirio donde incuba el mosco

Culex, dicen los afectados. Por un lado, el gobierno federal dice que se han destinado recursos para el saneamiento de la Presa Endhó.

El 8 de enero de 2026 la SEMARNATH emitió un comunicado conjunto con CONAGUA donde especifica que el Gobierno Federal

destinará más de 900 millones de pesos para la restauración y saneamiento del rio Tula en 2026.

Para el caso específico de la Presa Endhó informa que “se desarrollaran acciones orientadas al saneamiento, restauración

ambiental y mejora de las condiciones ecológicas del cuerpo de agua y su zona de influencia, como parte de la estrategia integral

de recuperación del sistema hídrico de la región”.

La pregunta es: sí las autoridades responsables afirman que se han canalizado recursos para sanear la presa Endhó, ¿porque persiste el problema? ¿Dónde están quedando los recursos?

Ahora, sí las peticiones de los afectados no son atendidas y cumplen su amenaza de reventar la presa el daño seria irreversible.

No solo se inundarían los pueblos localizados en la parte baja de Tepetitlán, sino que la contaminación se extendería por todo el

suelo y se filtraría a los mantos freáticos contaminando el agua dulce.

Los lodos contenidos en la presa –dicen especialistas- contienen metales pesados, bacterias y con ello el riesgo de contraer enfermedades intestinales y cutáneas. El lirio principal foco de propagación del mosco Culex se extendería a lo largo del rio que

viene de Tula y desemboca en el Golfo de Mexico.

Además el campo del Valle del Mezquital que depende de las aguas negras para su cultivo se vería seriamente afectado ya que

las aguas contenidas en la Presa Endhó irrigan hasta 90,000 hectáreas beneficiando a agricultores de 15 municipios del Valle del

Mezquital.

La plaga del mosco Culex se había controlado años atrás -dicen vecinos de los pueblos ribereños de la Presa Endhó- , pero en lo

que va del sexenio y la pasada administración se dejó de dar mantenimiento a las maquinas destinadas a la trituración del lirio,

lo que provocó el crecimiento desmedido del mosquito.

Lo cual es cierto, recuerdo que cuando el expresidente del PRI, Carlos Salinas de Gortari realizó una gira de campaña a fines de

la década de los 80s visitó la Presa Endhó y se percató de la problemática del mosco y en cuanto ocupó la presidencia de la

república cumplió su promesa de fumigar la presa. Fue así que se terminó por un tiempo el problema.

Es necesario que la presente administración tome con seriedad la problemática que enfrentan los pobladores pertenecientes a

los municipios de Tula y Tepetitlán, de lo contrario será responsable de las decisiones que tomen los ciudadanos en su

desesperación de no ser escuchados. 

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