Carlos Slim reprocha que AMLO incumplió su promesa de autorizarle la televisión de paga
En su conferencia anual con la prensa, el magnate aseguró que López Obrador le había dicho que sí autorizaría a Telmex ofrecer el servicio para competir con Televisa y TV Azteca.
En su ya tradicional conferencia de prensa anual, el magnate Carlos Slim Helú, cuya fortuna alcanzó este año la cifra récord de 125 mil millones de dólares, informó hoy que el expresidente Andrés Manuel López Obrador le había dicho que le autorizaría tener una televisión de paga, en competencia con Televisa y TV Azteca, y deploró que esta promesa quedó en el aire.
“Hasta ahora, después de 25 años, no le han autorizado a Telmex tener televisión de paga. Primero se formó un cártel… total que no ha tenido televisión de paga que le haya autorizado ningún gobierno, incluyendo el de López Obrador que nos había dicho que sí, porque son las televisoras”, contó el presidente de Grupo Carso.
Como cada año, el “ingeniero” de 86 años ocupó el templete del centro Inbursa, sede de la Fundación Carlos Slim –al que llegó apoyado del brazo de su yerno, Arturo Elías Ayub– para convertirse en una suerte de docente y luego en interlocutor de la prensa durante una larga sesión de preguntas y respuestas, exclusivamente sobre cuestiones económicas.
“De esto no me preguntes, pregúntame de inversión”, reviró por ejemplo el magnate a una pregunta sobre el caso candente de la solicitud de detención del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por parte del gobierno estadunidense de Donald Trump.
A contracorriente con los discursos negativos sobre el futuro próximo de la economía mexicana, Carlos Slim, cuyas empresas han sido de las más beneficiadas en contratos de obra pública en los últimos sexenios –incluyendo el de Enrique Peña Nieto, de López Obrador y el actual–, aplaudió la política de inversiones de Claudia Sheinbaum Pardo y minimizó las decisiones de las calificadoras internacionales de bajar las perspectivas de inversión de México, ante su elevada deuda.
Slim se lanzó contra los tecnócratas que “traen 10 de calificación en escuelas de Estados Unidos y vienen a México a las áreas financieras más importantes” para decidir el grado de inversión. “Es irracional esta calificación”, sostuvo el magnate, quien rechazó que México tenga una deuda muy elevada, especialmente en comparación con otros países, como Estados Unidos.
También descartó que los inversionistas vean a México con escasa seguridad jurídica como producto de la reforma judicial –un discurso que impera en los sectores empresariales–, pues subrayó que los gobiernos recientes no han realizado expropiaciones.
Respecto a la muy comentada visita que realizó ayer al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, Slim indicó que tuvieron una “conversación muy interesante” que giró en torno al restablecimiento de un programa a través del cual sus empresas pagaban las fianzas de personas inocentes o pobres.
Cuestionado sobre su pronóstico del mundial de futbol, el magnate planteó que “yo creo que los que deberíamos de ganar somos nosotros, porque dicen que van a entrar no sé cuántas decenas de miles millones de pesos, pero muchos, entonces creo que es la parte buena para México, aunque son unos cuantos juegos y están carísimos los costos de los lugares, creo que es un exceso”.
Después de hacer un recuento histórico sobre los altibajos de la economía mexicana desde el arranque del siglo XX, marcado por cinco décadas de crecimiento económico de más de 6% entre los años 30 y los años 80 –impulsado por la alta producción petrolera–, y el estancamiento en los últimos 40 años, Slim subrayó los problemas financieros de Pemex y la baja producción de petróleo. “Lo que debe hacer Pemex es concentrarse a producir petróleo. El punto débil es porque tiene baja producción y una gran estructura”, dijo.
Slim felicitó algunas de las medidas emprendidas por la administración de Claudia Sheinbaum Pardo –de la que sus empresas son grandes contratistas–, como el aumento del salario mínimo, pero destacó particularmente la promoción de inversiones privadas en los sectores estratégicos de su gobierno; para ello, creó el Consejo Nacional de Inversiones, presidido por Francisco Cervantes Díaz –quien irrumpió brevemente en la conferencia– e integrado por Slim y otros magnates mexicanos, quienes utilizan esta instancia para plantear sus peticiones al gobierno. “Lo que ha sido interesante, no usual, es que hay una comunicación privada con el gobierno para promover la inversión”, insistió.
El hombre más rico del país resaltó el buen ambiente para las inversiones e insistió en el sector petrolero, lo cual no es casualidad, pues sus empresas se hicieron de grandes yacimientos de petróleo y gas en la sonda de Campeche, que representan la gran apuesta de su grupo Carso Energy.
“Creo que lo que está diciendo la presidenta es que quiere llevar 1.8 millones de barriles diario a Pemex, en estos niveles estaría en muy buenas condiciones”, celebró Slim, quien agregó que sus empresas no están contemplando incursionar en el polémico proyecto del gobierno de extraer gas mediante fracking, “porque ya estamos saturados” en operaciones energéticas.
