Cerca de 645 millones de personas sufrieron hambre durante 2025, lo que representa una ligera mejoría con respecto al año anterior. Sin embargo, la crisis podría por la guerra en Medio Oriente y el cambio climático.
En su anual, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indicó que la mejoría se vio en América Latina, el Caribe y Asia.
Durante 2025, el 22.9% de la población de América Latina y el Caribe padeció inseguridad alimentaria moderada o grave. Estuvo por debajo de África, que registró el 56.6%, mientras que la media mundial era de 25.8%.
El hambre es crítica en África, donde un 20% de personas sufrió de subalimentación en 2025, es decir, de ausencia crónica de calorías.
Además, casi una de cada tres personas en el mundo no podía permitirse una alimentación sana debido al aumento de los productos en un 25% en cinco años.
De forma particular, los retrasos en el crecimiento afectan a aproximadamente un 25% de niños menores de cinco años.
En cambio, la obesidad en adultos sigue subiendo, toda vez que se prevé un incremento del 18.6% para el 2030.
La hambruna en años anteriores
La hambruna disminuyó en comparación con 2022, cuando 688 millones de personas estuvieron en esa condición, tras la crisis económica por la pandemia de Covid.
Pese a esto, no se han recuperado los niveles de seguridad alimentaria previos a la pandemia, según la FAO.
Durante 2015, cerca de 600 millones de personas padecieron hambre. En ese momento, los países plantearon como objetivo de desarrollo sostenible “eliminar el hambre y que todos tengan acceso a una alimentación sana, nutritiva y suficiente” para el 2030.
Sin embargo, la ONU prevé que habría entre 510 y 520 millones de personas desnutridas para ese año. Más de la mitad serían de África.
“El centro de gravedad del hambre se ha desplazado de Asia a África“, explicó a la AFP David Laborde, el director de la División de Economía Agroalimentaria de la FAO.
“Hace 25 años, China aún tenía un problema de hambre; lo resolvió. India también lo tiene, pero está haciendo grandes esfuerzos para resolverlo de manera activa”.
Factores que podrían agravar la crisis en 2026
La FAO destacó que eventos como la en Medio Oriente “amenazan con socavar los avances” en África y Asia.
Además, el aumento de precio de fertilizantes y energías por el cierre del estrecho de Ormuz contribuye a que no pueda superarse la “crisis” de la hambruna, subrayó David Laborde.
“Es responsabilidad de las finanzas internacionales, los bancos de desarrollo y los países donantes entender que algunos países son muy vulnerables y que, en particular este año, afrontan una crisis de la que no tienen ninguna responsabilidad”, indicó.
Asimismo, los cambios climáticos afectan a la alimentación en lugares como África, sumado a conflictos como el de Sudán o el Congo que “pesan mucho sobre personas que no pueden acceder a sus tierras o han perdido sus ingresos”.
