
El problema se mantiene desde hace meses y ya provocó protestas ciudadanas. Los afectados también reportan irritación en la piel y los ojos, además de gastos adicionales para adquirir agua de garrafón.
Oscar Fernández, habitante de Tonalá, mostró el agua que salió de su llave y cuestionó la calidad del servicio del SIAPA.
“¿Ustedes creen que yo me voy a bañar con esto?”, dijo al señalar que, pese a haber pagado el servicio, el agua llegó en malas condiciones.
Sofía Tirado, otra afectada, relató que ha presentado problemas de alergia, comezón y ardor en la piel. También señaló que el color del agua cambia y que desconoce qué sustancias contiene.
“Mi persona ha sido de problemas de alergia con la piel; he tenido problemas con el cuero fino, estar comprando productos, medicamentos para poder saciar el ardor”.
Después de meses de reclamos, el gobernador Pablo Lemus reconoció el problema y explicó que una de las causas está relacionada con el antiguo sistema de abastecimiento que lleva agua del Lago de Chapala.
El mandatario también señaló que fueron detectadas descargas irregulares a lo largo del Canal de Las Pintas, las cuales llegan a la presa del mismo nombre.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) realizó nuevos análisis de muestras tomadas entre lunes y martes en colonias de Zapopan, Guadalajara, Tlaquepaque y Tlajomulco.
De acuerdo con la información proporcionada, en las muestras volvió a detectarse presencia de plomo y ausencia de cloro residual.
Los análisis para determinar la presencia de coliformes fecales y E. coli todavía se encontraban en proceso.
Mientras continúan las pruebas y las medidas anunciadas por el Gobierno de Jalisco, habitantes de distintas zonas mantienen sus reclamos por la calidad del agua que reciben en sus hogares.
