
Carlos difundió el mensaje en un video en la red social X, después de pasar unas dos horas con el exmandatario en su residencia de Brasilia, donde cumple bajo arresto domiciliario la pena por el intento de golpe de Estado. Contó que en un momento de la charla se emocionó y le pidió perdón.
“Perdón, papá, fallamos”, relató. Según su versión, el ex presidente le contestó: “Negativo, levanta la cabeza, vamos. Todavía hay mucho por hacer por Brasil”.
Carlos, de 43 años, describió a su padre, de 71, como un hombre “fuerte” que “sabe que la vida continúa”. Volvió a llamarlo “preso político” y sostuvo que solo está en su casa por la casi decena de enfermedades que arrastra; de lo contrario, dijo, estaría en la Papudinha, la celda de un batallón de la Policía Militar dentro del complejo penitenciario de la Papuda.

También prometió seguir “batallando por la libertad de los presos políticos”, en referencia a su padre y a los condenados por el asalto a las sedes de los tres poderes del 8 de enero de 2023. En el video no hizo ninguna referencia al viaje de su hermano.
Flávio Bolsonaro perdió el balotaje del domingo 25 ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que obtuvo el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% del senador, según el Tribunal Superior Electoral, el organismo electoral de Brasil. La diferencia fue de 4,4 millones de votos. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio había terminado primero con el 47,03%, contra el 45,16% de Lula.
El lunes, por orden de Alexandre de Moraes, magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF), la Policía Federal le dio 24 horas para entregar sus pasaportes, incluido el diplomático. La medida integra una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas, en la que los investigadores lo vinculan con Alcazar Holding, una sociedad radicada en la isla portuguesa de Madeira.

Flávio no entregó los documentos y la Policía Federal los anuló el martes. Esa noche cruzó a Argentina y desde allí voló en un avión privado, con su esposa y sus dos hijas, hasta Miami, donde aterrizó este miércoles. El Gobierno de Donald Trump había autorizado su ingreso. Su hermano Eduardo vive en Estados Unidos desde 2025.
En una carta abierta publicada en sus redes, Flávio se presentó como el “verdadero presidente electo de Brasil” y agradeció a Javier Milei y a Trump. Sostuvo que era imposible que Lula sumara diez millones de votos entre una vuelta y otra, y todavía no reconoce la derrota.
La situación de Jair Bolsonaro se arrastra desde septiembre de 2025, cuando la Primera Sala del STF lo condenó a 27 años y 3 meses de prisión por liderar la trama para impedir la asunción de Lula tras las elecciones de 2022. Quedó preso el 22 de noviembre de ese año en la sede de la Policía Federal y en enero fue trasladado a la Papudinha. El 24 de marzo, tras una internación por bronconeumonía, Moraes le concedió el arresto domiciliario humanitario, que prorrogó el 3 de julio con la prohibición de usar teléfonos y redes sociales.
Sacar al padre de la cárcel fue una promesa central de la campaña. En agosto, Flávio dijo que impulsaría una amnistía en el Congreso durante la transición y que, si no prosperaba, firmaría un indulto. También aseguró que su padre le colocaría la banda presidencial. Días antes del balotaje, según contó Carlos, el expresidente le confesó que si lo indultaban quería pasar unos días en la playa.
Lula asumirá su cuarto mandato el 5 de enero. Carlos, elegido por Santa Catarina con 2.041.840 votos, y la ex primera dama Michelle Bolsonaro, que obtuvo 938.496 votos en el Distrito Federal en su primera candidatura, ocuparán sus bancas en el Senado el 1 de febrero de 2027.
