Denuncian maltrato a menores, entre otras anomalías, en el DIF de Oaxaca
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara y su esposa, Irma Bolaños Quijano, presidenta honoraria del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia DIF Estatal, durante la jornada de revocación de mandato el 25 de enero.
Trabajadores del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal, que encabeza su presidenta honoraria Irma Bolaños Quijano, esposa del gobernador Salomón Jara Cruz, aseguran desde enero de 2025 que en la institución se incurre en maltrato sicológico y explotación infantil contra menores, entre otras anomalías, sin que se haya realizado ninguna investigación o se hayan impuesto sanciones.
Los inconformes se han quejado de esas situaciones ante dependencias, entre ellas la Procuraduría Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado Oaxaca, así como la Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca.
Según documentos en poder de La Jornada, empleados de base adscritos a las delegaciones 4A-101, 4A-102 y 4A-103 del Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca denunciaron que existen presuntas redes de poder dentro del DIF estatal. Sostuvieron que esos grupos ejercen “nepotismo, tráfico de influencias, maltrato sicológico y explotación infantil”.
En un escrito de seis páginas, aseguraron que tales abusos se perpetran con el cobijo de la coordinadora general de Albergues,
Cristina Ramírez Vargas; de Karina Guadalupe Pineda, jefa del departamento de la Casa Hogar 1 y de Gabriela González Pérez,
jefa del departamento de la Casa Hogar 2, quienes aprovechándose de sus cargos designan a menores resguardados en esos
recintos de acogida a “trabajos físicos y servicios de servidumbre”.
Sostuvieron que se obliga a los menores a elaborar y vender alimentos y bebidas, sometiéndolos a la economía informal en
módulos que el DIF mantiene en el parque Primavera y en el Centro de Desarrollo Comunitario Pilares de la capital oaxaqueña.
Apuntaron que para la elaboración de los productos que expenden se utilizan insumos destinados a las casas hogar, lo que deja
a estos espacios sin los alimentos utilizados, que nunca son repuestos.
Añadieron que en muchas ocasiones los menores que se han negado a realizar ventas han sido víctimas de violencia sicológica
por quienes se supone deberían velar por su bienestar. Expusieron que los funcionarios los manipulan y dañan emocionalmente
diciéndoles: “estás aquí porque tus papás no te quieren”, y recurren a castigos físicos como encerrarlos en una cámara de Gesell
–espacio con un espejo de doble vista– como castigo por desobedecer.
Otra situación que los empleados del DIF han detectado es que bajo la dirección de Cristina Ramírez, los menores albergados se
asignan para trabajar en restaurantes de la ciudad de Oaxaca, incluidos los llamados Casa Blanca y Ramen House. En sus
denuncias también señalan al ex jefe de recursos humanos del DIF, Jadiel López Coheto, a quien imputan abusar de su antigua
posición para que los albergados laboren en su cafetería Espacio Luvina.
En el documento se exigió cesar a los funcionarios involucrados, y una investigación a fondo para determinar si también hubo
malos manejos de recursos públicos, pues no se ha comprado artículos de higiene personal para los menores, por lo que incluso
aseguraron, no cuentan con ropa interior para uso diario, pese a que se cuenta con una partida designada para tal fin.
Este escrito se entregó a las oficinas del Sistema DIF Oaxaca; a la Procuraduría Estatal de Protección de los Derechos de Niñas,
Niños y Adolescentes del Estado Oaxaca; a la Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca; a la Dirección de
Quejas y Denuncias de la Secretaría de Honestidad, Transparencia y Función Pública del Estado; a la Fiscalía Especializada en
Materia de Combate a la Corrupción, y a la gubernatura del estado.
Los quejosos denunciaron que a un año de haberse presentado estas denuncias, no se ha hecho nada, e incluso las funcionarias
señaladas continúan en sus cargos a excepción de Jadiel López quien fue destituido recientemente debido a acusaciones de
abuso de poder en su contra y trato déspota hacia los trabajadores de la dependencia.
Los trabajadores pararon labores ocho días para demandar la destitución del López Coheto, hasta que las autoridades estatales finalmente aceptaron su ceses.
