Importantes vestigios arqueológicos fueron hallados en la Zona Arqueológica de Tula durante los trabajos de la obra del tren México-Querétaro
Importantes vestigios arqueológicos fueron localizados en las afueras de la Zona Arqueológica de Tula y fueron descubiertos por el personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), vestigios que datan de la fase Tollan (900-1150) d.C.).
El hallazgo que se dio a conocer este martes y ocurrió durante el salvamento arqueológico que el INAH realiza en las obras del tren de pasajeros Ciudad de México-Querétaro.
Los vestigios de un monumento, que data de la fase Tollan (900-1150 d.C.), permitirán comprender mejor la traza urbana de la Capital Tolteca ya que se hallaron osamentas incompletas, así como algunas vasijas.
El arqueólogo Heredia Guillén al realizar el trabajo de rescate, dijo que hay poca probabilidad de que se encuentren esqueletos completos, porque quizá, sólo se hayan ofrendado esas partes de los individuos.

Una vez registrados los hallazgos se enviarán al laboratorio de antropología física del proyecto en el estado de México, para determinar edad, sexo, patologías óseas e incluso, si fueron decapitados, ya que uno de los cráneos aún parece unido con la columna vertebral.
“En este caso, aunque los metales ya se trabajaban en el periodo Posclásico, sabemos que aquí las decapitaciones todavía se hacían con cuchillos de obsidiana o de pedernal, y dejaban marcas del corte en los huesos”, explicó la especialista.
Asimismo, fueron localizados restos de muros y se cree que un altar se encontraba ala centro de un patio. “Suponemos que fueron habitaciones o un contexto de élite, o de grupos de jerarquía mayor, restos de palacios que pudieron haber existido en el lugar, se sabe que a los extremos de Tula había barrios de clases altas y medias, y mucho más alejados los de la gente común”, agregó el arqueólogo.
Por su parte, Emmanuel Hernández indicó que ya se tiene el registro en dibujo y algunas fotos de drones, que se digitalizarán para generar un primer plano y retirar paulatinamente los elementos. Unas vasijas se enviarán al laboratorio de material cerámico en Tepeji del Río para su resguardo y análisis y en el caso del altar, se evalúan alternativas para su conservación.
En el descubrimiento, registrado en semanas recientes, también se hallaron dispersos materiales cerámicos, líticos y «malacológicos», que se estudiarán para identificar las especies, así como malacates, punzones de hueso y navajillas, entre otros elementos que se usaban en la vida cotidiana.

