Municipios en narconómina del CJNG presentan bajos niveles de violencia; especialistas apuntan a la “pax narca”

Municipios en narconómina del CJNG presentan bajos niveles de violencia; especialistas apuntan a la “pax narca”

Municipios en Jalisco presentan bajos índices delictivos pese a la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) registrada en su narconómina

En los últimos 10 años, los municipios jaliscienses que aparecen en la narconómina del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han registrado cifras bajas de homicidio, secuestro, narcomenudeo y extorsión. Sin embargo, especialistas apuntan a que se trata de una calma aparente, sostenida por el miedo de la población al crimen organizado: una “pax narca”.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 19 municipios que aparecen en los registros del CJNG registran niveles reducidos de incidencia delictiva. Entre ellos está Tapalpa, donde fue abatido el capo Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, y que acumula apenas 36 homicidios entre 2015 y 2025.

Un panorama similar se repite en municipios en donde, de acuerdo con los documentos revelados por EL UNIVERSAL, el cártel presuntamente realizó sobornos a policías locales. Tal es el caso de Sayula, Atoyac, Techaluta de Montenegro, Amacueca, Atemajac de Brizuela, Chiquilistlán y, en la costa de Jalisco, Tomatlán y Cabo de Corrientes.

En Sayula no se registró un solo secuestro entre 2015 y 2025; en lo que respecta a homicidios, se contabilizaron 120 casos, con

picos de 14 en 2018 y 2024; para el delito de narcomenudeo hay 67 registros, con el punto más alto en 2020, cuando se

reportaron 25; y en extorsión, 28 casos en once años.

El contraste se acentúa frente a municipios de otras entidades que figuran como los que registran más delitos. En Acapulco de

Juárez, por ejemplo, se registraron 8 mil 390 homicidios en el mismo periodo, mientras que Tijuana, Baja California, acumula

19 mil 072, Guadalajara registró 4 mil 248.

Atoyac reporta cero secuestros; 26 homicidios; 13 casos de narcomenudeo y menos de cuatro extorsionesTechaluta de Montenegro también presenta cero secuestros; 29 homicidios; cuatro casos de narcomenudeo y seis extorsiones.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Víctor Sánchez, especialista en seguridad pública, explica las posibles razones por las que las

cifras son menores en municipios de Jalisco, pese a la presencia del CJNG. Apunta a un control territorial del cártel: “Todas las actividades delictivas las aprueba la organización criminal; además, impone regulaciones sociales que no necesariamente están escritas”.

Sánchez advierte que esto se suma a la coalición de autoridades, que influye en la decisión de las personas para denunciar delitos. “¿Qué garantías hay de que cuando vayas a denunciar [los policias] no le vayan a avisar al cártel y termine siendo peor?”, asevera.

En la entidad, agrega el especialista, prevalece el miedo a represalias si se denuncia. Esto provoca que “la mayoría de las personas autorregulen su comportamiento y no cometan delitos por el miedo a ser castigados por el cártel”-

Para David Saucedo, consultor en políticas públicas y seguridad, los bajos índices responden al concepto de la “Pax Narca”: “Los

grupos del narcotráfico procuran que estas regiones puedan gozar de una relativa calma y paz”, explica, con el fin de no atraer la

atención de las autoridades, aunque la violencia de fondo persista.

El especialista también señala la narrativa que difunde la organización criminal: “El narcotráfico a veces tiene un discurso de paz. En ocasiones, para justificar su presencia criminal, suele decir que su labor es para erradicar el secuestro, el robo, la extorsión”, detalla Saucedo.

¿Qué sigue tras la caída de “El Mencho”?

El pasado 22 de febrero de 2026, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación

(CJNG), fue abatido durante una operación militar, tras semanas de trabajo de inteligencia que permitió ubicarlo en una zona

montañosa de Jalisco.

Tras su muerte, el CJNG quedó sin líder visible y el panorama en los municipios que controla es incierto. Los especialistas plantean dos posibles rutas. Por un lado, David Saucedo considera que “el cártel podría decidir no lanzar un contraataque contra

el gobierno de México o contra sus enemigos” para no perder más estabilidad.

En otro escenario, Víctor Sánchez advierte que la violencia podría desatarse por un proceso sucesorio. Aunque el experto indica

que hay una posibilidad de que los jefes regionales lleguen a un acuerdo de liderazgo, no se descarta una escalada de violencia

que podría llevar incluso al rompimiento de la organización.

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