Padres apoyan prohibir celulares en las escuelas; «generan adicción»
Madres y padres de familia se expresaron a favor de las iniciativas que buscan restringir la portación y el uso de teléfonos celulares, así como el acceso a redes sociales, en escuelas de nivel básico –tanto públicas como privadas–, al considerar que los efectos negativos de estos aparatos y plataformas están ampliamente documentados.
En contraste, Julio César Pérez Cortés, director de la primaria Guadalupe Ceniceros de Zavaleta, consideró que “legislar sin pisar
una escuela es un error”, pues las propuestas del Congreso local para restringir el uso de celulares no consideran las
condiciones reales de los planteles, donde persisten carencias de salas de cómputo, Internet inservible y falta de capacitación
docente para orientar en el uso pedagógico de la tecnología.
En planteles de Iztacalco, Iztapalapa y Álvaro Obregón el uso de los teléfonos en clase está prohibido o bien por falta de Internet
los alumnos no llevan uno.
En la primaria Acamapichtli, de la colonia Agrícola Pantitlán, padres de familia relataron que sus hijos –entre seis y 12 años–
cuentan con teléfono propio desde primer grado de primaria y lo usan diariamente para realizar tareas, jugar videojuegos y usar
redes sociales.
Sin embargo, este uso extendido ha generado dependencia, desconexión social y en casos particulares, violencia digital. Para la señora Mónica Ramírez una regulación permitiría que sus hijos se mantuvieran ocupados en otras actividades.
Guadalupe Mendoza coincidió en que, aunque los celulares son necesarios para la comunicación, sus sobrinos “tienen una adicción por él y puede haber consecuencias fatales”.
No es una solución de fondo
El respaldo a estas medidas obedece, en gran parte, a la necesidad de que los estudiantes aprendan a autorregularse en el uso
de las plataformas, ya que existen múltiples aspectos de la tecnología con los que no están de acuerdo.
Indicaron que estas restricciones permitirían no interferir en el proceso educativo y favorecer un entorno escolar más enfocado al aprendizaje y la convivencia.
En contraste, Miriam Martínez, doctora en Educación por la Universidad Iberoamericana, comentó que está en desacuerdo con
una prohibición total de los móviles, al señalar que este tipo de medidas no atienden de raíz el problema.
La especialista subrayó que la escuela es un lugar clave para analizar estos fenómenos con fundamentos, guías claras y
acompañamiento, por lo que consideró indispensable fortalecer la formación docente, así como impulsar procesos de
alfabetización digital dirigidos tanto a padres de familia como a maestros.
