Transportistas acusan «represión violenta» con armas durante bloqueo en Tlaxcala; gobierno estatal dice que obstrucción es un delito
La Asociación Nacional de Transportistas reportó la desaparición de varios compañeros, sin embargo, el gobierno estatal dijo que no hay detenidos
En el marco del bloqueo que mantienen en distintos puntos del país transportistas y productores del campo, la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) acusó una “represión violenta” contra quienes se manifestaban en Tlaxcala.
La ANTAC denunció que sus compañeros fueron agredidos con armas de fuego, “golpeados brutalmente y, de manera aún más grave, se reporta la desaparición de varios de ellos, lo cual constituye una violación flagrante a los derechos humanos y a las garantías individuales consagradas en nuestra Constitución”.
Los transportistas expresaron este martes 7 de abril su rechazo a los hechos de violencia: “Se encontraban ejerciendo de manera legítima su derecho constitucional a la libre manifestación”.
“Responsabilizamos directamente al Gobierno del Estado de Tlaxcala por el ataque artero y desmedido perpetrado contra ciudadanos que, de forma pacífica, mantenían una movilización en defensa de sus derechos. Lo ocurrido no puede ser minimizado ni justificado bajo ninguna circunstancia”, dijo la ANTAC.
Agregaron que esto representa “abuso de autoridad” y exigieron de manera inmediata la presentación con vida de todos los transportistas reportados como desaparecidos, así como el cese “de la represión contra el movimiento transportista”. También una investigación “exhaustiva, imparcial y transparente que sancione a los responsables materiales e intelectuales de estos hechos”.
Pidieron garantías reales para el ejercicio libre de la manifestación y la protesta social.
“Advertimos que estos actos no quedarán impunes ni en el olvido. La unidad del gremio transportista a nivel nacional se mantendrá firme y en pie de lucha ante cualquier intento de intimidación o represión”, dijo la Asociación de Transportistas.
Desalojan bloqueo carretero con torretas de agua y gas lacrimógeno
Con un operativo desplegado durante la madrugada de este martes, con antimotines, gas lacrimógeno y la torreta de agua del carro cisterna de los bomberos, el Gobierno de Tlaxcala desalojó a decenas de campesinos que mantenían un bloqueo indefinido sobre la carretera México-Veracruz y la autopista Arco Norte, a la altura del municipio de Nanacamilpa.
De acuerdo con testimonios y registros audiovisuales difundidos en redes sociales, la intervención ocurrió después de las 02:00 horas y se prolongó hasta el amanecer. Cientos de elementos antimotines irrumpieron en la zona para retirar a los manifestantes, en medio del uso de gas lacrimógeno y detonaciones de cohetones, lo que generó escenas de tensión y desconcierto entre los agricultores.
A través de canales institucionales de mensajería, la Coordinación de Comunicación Social del gobierno estatal informó que la circulación vehicular fue restablecida tras el operativo y adelantó que en el transcurso del día emitiría una postura oficial sobre los hechos.
En los videos que circulan en redes se observa que, previo al desalojo, elementos policiales sostuvieron un breve diálogo con los manifestantes para advertirles que tenían la instrucción de liberar las vías de comunicación. Minutos después, el operativo avanzó.
Para los manifestantes, la intervención no solo representa un acto de fuerza, sino una ruptura con el diálogo institucional. Acusaron que, pese a la presencia constante de elementos de seguridad desde el inicio del bloqueo, la decisión de desalojarlos se ejecutó en horas de la madrugada.
“Lo hacen a esta hora para que no se dé cuenta todo el pueblo, de madrugada como siempre”, reclamó uno de los agricultores.
Gobierno de Tlaxcala dice que no hay detenidos
Luego de que transportistas y productores del campo denunciaron una “represión violenta” contra su bloqueo en Tlaxcala, el gobierno del estado aseguró que se actuó “en estricto cumplimiento a la ley y con el objetivo de restablecer el orden”.
El gobierno de Lorena Cuéllar señaló que no hay personas detenidas y reportó que desde el inicio de las inconformidades “ha
mantenido una política de puertas abiertas” con diálogo.
Explicó el gobierno de Tlaxcala que el bloqueo carretero escaló “hasta volverse insostenible” después de 24 horas y 13
kilómetros de fila: “Esta acción no solo afectó el libre tránsito, sino que vulneró la vida cotidiana de miles de ciudadanos,
impidiendo el acceso a servicios de salud, el traslado de mercancías y el ejercicio del derecho al trabajo de terceros”.
“Ante la negativa de los manifestantes de retirar el bloqueo —aún tras el llamado reiterado al diálogo por parte del Gobierno
Federal el pasado lunes por la tarde—, el Estado se vio en la obligación de actuar. Los bloqueos de las vías primarias de comunicación constituyen delitos del orden penal que atentan contra la estructura misma de la convivencia social”, dijo.
Mencionó que “en estricto cumplimiento de la ley y con el objetivo de restablecer el orden”, la Secretaría de Seguridad
Ciudadana puso en marcha el operativo «Paso Libre», pero la respuesta de los manifestantes “fue de una agresividad
manifiesta”.
Denunció el gobierno estatal que transportistas y agricultores utilizaron cohetones, tubos, maquinaria agrícola y amenazas
directas de siniestros con diésel, poniendo en riesgo la integridad de los elementos de seguridad y de la población civil
circundante.
Aseguró que la intervención estatal se realizó bajo protocolos de contención y uso proporcional de la fuerza, empleando
agentes disuasivos no letales como agua y gases lacrimógenos para dispersar la obstrucción.
“El operativo cumplió satisfactoriamente su objetivo: la circulación en las vías primarias ha sido restablecida con saldo blanco”,
añadió al reiterar que se respeta el legítimo derecho a la protesta y a la libre manifestación de las ideas.
