Tula trata de volver a la normalidad
* Algunos comerciantes comenzaron a abrir sus locales y continúa la rehabilitación en las colonias más afectadas
Tula parece ir regresando lentamente a la normalidad en las calles y comercios de la zona centro, aunque en algunos puntos continúan los trabajos de limpieza de lodos que se han adherido a paredes y pisos de los inmuebles. También algunos comerciantes comienzan a abrir sus locales con muy poca mercancía y otros más rematan algo de lo que quedó hasta el 50% de su valor.
Una minoría de comerciantes han empezado a la laborar con mercancía que en algunos casos lograron obtener con un préstamo o crédito que sus proveedores les han realizado a fin de poder levantarse y otros más con mercancía que tenían almacenada y que no se vio afectada por estar en otro lugar.
Comerciantes, en su mayoría tiendas de abarrotes, comentaron que algunos de sus proveedores como empresas refresqueras, de lácteos y otros que les habían dejado refrigeradores, los están apoyando y les reponen este tipo de aparatos sin costo.
Otro ejemplo es el centro comercial Arlequín, de la calle de Leandro Valle, que ya colocó con letrero donde se avisa a los clientes que ya están dando servicio, aunque en el estacionamiento todavía continúan los trabajos de desalojo de agua y lodo.
La gran mayoría de los comercios esperan la sanitización de sus áreas donde volverán a trabajar.
En colonias afectadas como la 16 de Enero y La Mora están recibiendo el apoyo de los elementos del ejército y de otras corporaciones de seguridad, civiles, trabajadores de otros municipios y dependencias de gobierno estatal y federal para realizar limpieza en los domicilios donde se ha ido avanzando de manera importante.
De manera simultánea además se ha ido roseando cal para contrarrestar en los problemas de salud.
Algunos de los afectados principalmente aquellos que se encuentran en la orilla del rio Tula comentaron a LA REGION que ante la presencia de esta inundación han considerado reubicarse en otros lugares y otros más solicitan apoyo de la autoridad y le piden que realice su trabajo para buscar una solución y evitar que se vuelva a repetir una inundación como la del lunes 6 de septiembre.
Algunos damnificados ya realizaron dos o tres limpiezas en pisos y paredes de sus inmuebles pero aseguran que el fétido olor del agua negra permanece, por lo que piden a las autoridades municipales, estatales y federales les apoyen con algún líquido para desvanecer estos olores y pintura adecuada.
Además, afirman que siguen viviendo en la zozobra al no saber en qué momento el río volverá a salirse de su cauce y causar nuevamente daños a sus pocas o casi nulas pertenencias que les han quedado.
