Por qué el terremoto de magnitud 7,4 en Chiapas no ha causado grandes daños en México a pesar de su intensidad
El epicentro, ubicado en el mar y a cientos de kilómetros de distancia de grandes núcleos urbanos, disminuyó el potencial destructivo a pesar de su magnitud. El ha dejado un saldo blanco hasta el momento, de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
A pesar de la energía liberada durante el sismo principal y sus réplicas posteriores, los Gobiernos de Tabasco, Chiapas y Campeche, las tres entidades más cercanas al epicentro, no han reportado daños en edificios ni afectaciones en infraestructura. Se trata de un escenario que contrasta tanto con el último dejó 99 víctimas mortales y miles de damnificados, como con que dejaron cientos de edificios derrumbados y más de 4.700 fallecidos.
Uno de los factores clave fue el epicentro del sismo: de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el terremoto tuvo lugar 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo frente a las costas de Chiapas, a una profundidad de 10 kilómetros sobre el Océano Pacífico.
Tanto la distancia de cientos de kilómetros respecto a zonas densamente pobladas como el epicentro en el mar disminuyeron el potencial destructivo del terremoto a pesar de su magnitud: “El sismo de hoy está un poco más alejado del territorio mexicano, pero sobre todo hay que considerar que es un sismo cuyo epicentro está en el mar y no en tierra, entonces es natural que no se hayan reportado daños en estructuras , aunque sí fue sentido en las zonas cercanas a su epicentro”, explica por teléfono a este diario Luis Quintanar Robles, sismólogo e investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.
El terremoto de 2017 con epicentro a 133 kilómetros de Pijijiapan (Chiapas) también tuvo lugar mar adentro, en el Golfo de Tehuantepec, pero la diferencia entre la energía liberada por ambos sismos también fue un factor decisivo: “El sismo de 2017 tuvo un epicentro un poco más al oeste de donde ocurrió el sismo de hoy., es decir, la liberación de energía comparado con el de esta mañana de 7,4 fue aproximadamente 30 veces más grande”, afirma Quintanar Robles. “Al ser un sismo de magnitud 30 veces menor, las aceleraciones del suelo que producen, es decir, la intensidad con la que se sienten, disminuyen sensiblemente”.
El terremoto de esta mañana en Chiapas ha ocurrido dentro del área definida por los sismólogos como la , una región que abarca la costa del Pacífico desde el sur en Chiapas y hasta Jalisco donde se producen los sismos más grandes y frecuentes en México. “El origen de este sismo al igual que todos los sismos costeros en la costa del Pacífico mexicano se deben a la subducción, es decir, al hundimiento de la placa oceánica, en este caso la Placa de Cocos. El sismo está en el límite con América Central en donde ya entra en juego otra placa, la del Caribe, cuyo movimiento fue ”.
Para el mediodía del viernes, el terremoto ya acumulaba más de 80 réplicas apenas tres horas después del sismo principal. La más intensa alcanzó una magnitud de 6,5 y fue percibida con un movimiento débil en Ciudad de México. “Esta cantidad de réplicas hasta cierto punto puede considerarse normal dada la magnitud del evento principal y su profundidad. Cuando ocurre un sismo de magnitud importante como en este caso siempre se van a disparar réplicas: a mayor magnitud, mayor la cantidad de réplicas”, afirma el experto.
