Sigue el aumento de la inflación en el país; los productos que más aumentaron en el último mes son chile poblano, papa, sal de mesa, pasta para sopa y papel higiénico
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de la canasta básica alimentaria de 44 productos de abril a mayo del presente año, estudio de mercado realizado en los 32 estados de la República, con una muestra aleatoria domiciliada, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta en tres niveles de consumo: alto, medio y popular.
El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en $2,121.59 al aumentar su precio en promedio $15.14, lo que significa una variación al alza de 0.72%.
Los cinco estados donde la CBA presentan mayor variación de precios fueron Sonora (5.78%), Baja California Sur (5.70%), Veracruz (4.93%), Hidalgo (3.70%) y Campeche (3.53%). En tanto, los estados donde la CBA resultó más cara fueron Edomex $2,450.00, Colima $2,369.00, Nayarit $2,292.00, Durango $2,277.00 y Zacatecas $2,269.00.
Los productos que más aumentaron en el último mes son chile poblano 15.47% (de $71.38 a $82.42), papa 13.22% (de $38.09 a $43.13), sal de mesa 6.42% (de $23.38 a $24.88), pasta para sopa 4.15% (de $12.06 a $12.56) y papel higiénico 3.14% (de $32.84 a $33.88).
El presidente de los pequeños comerciantes (ANPEC)Cuauhtémoc Rivera,
Afirmó que mientras la inflación general está en 4.45%, la inflación alimentaria anual se encuentra en 8.29%, casi al doble a tasa anual, afectando principalmente a las familias que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de comida, pegando con mayor fuerza a la población rural, en donde la línea de la pobreza es del 6.3% contra una línea del 5.7% en el urbano.
La combinación de inflación persistente (pese a la expectativa del Banco de México de que la inflación bajará, más como acto de
fe que de una realidad respaldada), bajo crecimiento económico (0.8% durante el primer trimestre del 2026) y menor inversión,
generan un escenario de “estanflación” que coloca al país en tentativa de recesión y termina afectando directamente el consumo
popular y el poder adquisitivo de las familias.
El costo de la alimentación sigue siendo el principal golpe al bolsillo de los hogares. De acuerdo con INEGI, una persona requiere alrededor de $2,600.00 mensuales para cubrir su alimentación básica; si consideramos que las familias mexicanas están
integradas en promedio por cuatro personas, un hogar necesita destinar al menos $10,400.00 mensuales solamente para
comer.
Mientras la canasta del PACIC contempla 24 productos y presume un precio cercano a los $910.00, la realidad del mercado
muestra otra dimensión; la canasta monitoreada por ANPEC con 44 productos ronda los $2,100.00 y la de INEGI con 50
productos se establece en cerca de $2,600.00 por persona. Se necesitarían 11 canastas básicas PACIC o 5 canastas ANPEC para poder garantizar la alimentación mensual de un hogar. Esto demuestra la enorme distancia entre los programas oficiales y la realidad cotidiana de las familias mexicanas.
Quienes más padecen esta situación son los hogares más vulnerables del país. Cerca del 40% de las familias mexicanas,
alrededor de 15 millones de hogares, enfrentan serias dificultades para sobrellevar su manutención y tener en sus mesas
viandas con alimentos de la mayor calidad nutricional posible.
“ANPEC insiste en señalar que el principal objetivo de cualquier sociedad moderna debe ser garantizar hambre cero, nadie debería quedarse sin comer. La ciudadanía de a pie no tiene una mala alimentación por gusto, sino por falta de poder
adquisitivo, lo que gana ya no alcanza para comprar los alimentos que necesita porque cada vez cuestan más, esa es la realidad. Tratar de matizarlo, ocultarlo o negarlo es una banalidad”, sentenció Rivera.
