Propietario de 4 perros que fueron envenenados, exige justicia
- Se ha enterado de que han muerto de esta misma forma alrededor de 50 animales en el municipio de Tula
En el municipio de Tula ha aumentado increíblemente la muerte de animales en diversas colonias y comunidades, donde han aparecido alrededor de 50 animales sin vida y se sabe que principalmente son envenenados por gente desconocida que huye al hacer estas fechorías.
Lucio Hernández informó a LA REGION que la semana pasada encontró muertos a sus cuatro perros en la comunidad de El Carmen, dos de los cuales aparecieron sin vida en la calle, alrededor de las 9:40 de la mañana del miércoles, uno más estaba en el patio y otro más está desaparecido.
Indicó que los que vio que en sus hocicos ya sólo tenían espuma y muy seguramente habían sido envenenados.
Ese mismo día desapareció otra perrita hembra y la ha buscado por diversos lugares, pero no aparece.
Ante ello, el afectado informó que acudió a las oficinas de la Unidad Técnica de Protección, Sanidad y Control de Especies Animales que pertenece a la presidencia municipal de Tula.

Los encargados del organismo acudieron a su domicilio junto con la policía municipal y tomaron conocimiento de los hechos,
pero le indicaron que debe dar seguimiento a su denuncia en Pachuca, debido a que aquí no cuentan con una unidad
especializada.
Asimismo, Lucio Hernández acudió a las oficinas de la Procuraduría en la colonia La Malinche, que se ubica a un costado del
Cereso en esta ciudad, donde inició también una denuncia y lo turnaron también a Pachuca para darle seguimiento.
“Al menos hay una instancia y leyes que protegen actualmente a los animales y continuaré dándole seguimiento en Pachuca,
porque se debe buscar a los responsables y tienen que pagar por lo que hicieron, como lo marcan actualmente las leyes y ser
vinculados a proceso y encarcelados”.
Así lo señaló el propietario de los perros y agregó que esto debe servir para generar conciencia en la ciudadanía y que no
permitan el maltrato animal.
Indicó que sus animales estaban vacunados y esterilizados, y nunca causaban daño a nadie.
Se trató de cuatro perros de raza criolla y uno de ellos era de raza Dálmata, además de que dio a conocer que los había
rescatado cuando eran cachorros por maltrato animal.
