El Equinoccio de Primavera atrajo a decenas de visitantes a la zona arqueológica a » cargarse de energía» y presenciar rituales prehispanicos
El equinoccio en Tula se está celebrando con diversos rituales en la zona arqueológica de Los Atlantes, a donde llegaron decenas de personas provenientes de diversos municipios e incluso de otros estados, y dónde participan danzantes que realizan ofrendas a la madre tierra y al Dios Quetzalcoatl mediante rituales con las manos en alto como giros a los cuatro puntos cardenales. Con ellos reciben la energía que les ayudará en su vida cotidiana.
Todos acuden a la gran tradición que es «el recibir energía» y comenzaron a llegar este sábado desde muy temprano a la zona arqueológica que se encuentra en la periferia de de Tula bajo el sol que brilló en la monumental pirámide a la que muchos subieron con el propósito de recargarse de esta magia que hoy cubrió esta zona.
Rituales, ofrendas, bailes y limpias fueron algunas de las actividades en las que participaron con la creencia de que hoy inicia un nuevo ciclo, un nuevo año en la agricultura, lo espiritual y la entrada triunfal de La Primavera que inició con un día soleado que alumbró las vestimentas blancas que en su mayoría vestían los asistentes a esta zona que espera recibir aún más gente este domingo, que será gratuita la entrada ya que hoy si hubo pago en efectivo.
En su mayoría las personas coincidieron en asociar este día con la abundancia y con futuros cambios positivos en su vida personal, ya que el inicio de un nuevo comienzo está asociado con el crecimiento en todos los aspectos.
Los asistentes aseguraron que este lugar está lleno de magnetismo y les ofrece nuevas vibras y energía positiva. En su gran mayoría recorrieron la pirámide donde se encuentran los Atlantes, el Palacio Quemado, la pirámide del Sol, los juegos de pelota, además de visitar los puestos de comerciantes que ofrecieron artesanías locales.
Cabe mencionar que aún cuando la asistencia no fue como en años pasados, hubo un gran número de personas, muchos de ellos provenientes de los municipios aledaños y uno que otro de estados circunvecinos que lograron bailar y alzar las manos para recibir la gran energía que les ofreció este lugar que fue abierto al público en general.
