Puente de Piedra de Los Manantiales, patrimonio histórico de Tezontepec de Aldama
Se localiza al poniente de la cabecera municipal de Tezontepec de Aldama. La zona es conocida como Los Manantiales por la gran cantidad de agua que mana del subsuelo. Agua que proviene del rio Salado. El puente cruza el rio que viene de Tula.
Antiguamente las personas de Santiago Acayutlan y Tenango cruzaban el rio a vado, es decir caminando, en burro o caballo cuando necesitaban transportar alguna carga pesada y solo cuando el rio no estaba crecido. Muy cerca de ahí existía un puente colgante de madera, que se perdió con las constantes inundaciones del rio Tula.
De ahí la necesidad de contar con un puente más sólido. Los vecinos de ambas comunidades se organizaron e invitaron a otros pueblos aledaños para solicitar al presidente municipal de Tezontepec la construcción de un puente de concreto. Matilde Bernal, un poblador de Tenango refiere que su papá le contó que el presidente Municipal de Tezontepec contestó con desprecio a los solicitantes: “¿para qué quieren un puente? Si solo van a vender garambullos, nopales y tunas”.
Por cierto, frutos que abundan en Tenango. Pero no se rindieron, cuando Gonzalo Hernández Barrera llegó a la presidencia volvieron a extender su solicitud y esta vez sus demandas fueron escuchadas. Hernández Barrera les planteo apoyarlos con el material pétreo y demás materiales de construcción con la condición de que ellos pusieran la mano de obra.
“Acordaron los dos pueblos trabajar unidos en la construcción de la obra, con muchas críticas y cero apoyo de pueblos vecinos”. Los trabajos iniciaron en 1960 bajo la dirección de un maestro albañil procedente de Zimapan “de apellido Gerardo” y una plantilla de 61 trabajadores voluntarios. Después de dos años y jornadas extenuantes de 10 horas diarias la obra concluyó de manera satisfactoria en 1962.
Han transcurrido 64 años y el puente de piedra aún sigue en pie resistiendo los embates del agua en cada temporada de lluvias. Se trata de un puente de piedra hecho a base de arcos de medio punto. Cada arco descansa en un dado rectangular que sirve de base y da estabilidad a la obra.
Es una construcción sencilla pero funcional, sobria, de bellas formas, diseñada con ingenio y sentido común por un artesano de la construcción. Remata el puente una cornisa volada que le da un toque de elegancia monumental. Actualmente en una esquina del puente se instala una vendedora de Santiago Acayutlan que expende pulque natural y “curados “de frutas; el lugar es conocido como “el aeropuerto” porque ahí aterrizan los amantes de esta tradicional bebida.
